Confesaron públicamente su crimen al haberle quitado la vida a seis personas en la comunidad de El Palmar, Las Vegas; sin embargo, aseguran ser inocentes.
Se trata de Henry Geovani Cruz, de 38 años, y su primo Juan Antonio Argueta, de 19, quienes se declararon inocentes en la audiencia de declaración de imputado ante el juez de turno, Bernardino Rodríguez, en el Juzgado Tercero de Letras de lo Departamental.
Los imputados permanecen con detención judicial en el presidio de Santa Bárbara.
El fiscal asignado al caso, Jimmy Baldivieso, presentó el requerimiento fiscal por los delitos de asesinato y tentativa de asesinato en su grado de ejecución.
La audiencia inicial fue programada para el próximo lunes, donde, según la Fiscalía, presentará pruebas contundentes y solicitará el auto de prisión y la prisión preventiva para los imputados.
La condena
El Código Penal indica que el delito de asesinato es castigado con una pena de 20 a 30 años y, según el fiscal Baldivieso, con la suma de las víctimas se calcula que los imputados podrían ser condenados a una pena superior a los 100 años. La Fiscalía habla de 135.
Si los imputados se declaran culpables, su condena disminuye en un cuarto de pena, aseguró el fiscal Baldivieso.
Mientras tanto, las autoridades del Centro Penal de Santa Bárbara señalaron que no cuentan con celdas de máxima seguridad para Henry Geovani y su primo Juan Antonio.
Los individuos comparten una celda junto a 25 reclusos más. El jefe del presidio ha destinado dos policías penitenciarios para que vigilen a los detenidos las 24 horas del día. Este presidio se encuentra en precarias condiciones debido a un incendio que lo destruyó hace algunos años.
El subcomisionado Fernando Flores, jefe de la Policía Preventiva, dijo que pedirá a las autoridades que trasladen a los detenidos a las celdas de máxima seguridad en la Penitenciaría Nacional de Támara, porque en el presidio de Santa Bárbara no cuentan con las medidas para garantizar que los asesinos confesos no se fuguen.