Sucesos

Honduras: La sangre de mi hijo es sagrada

La madre de Óscar Roberto Ramírez Umaña rompe el silencio en EL HERALDO y escribe una carta en la que expresa el profundo dolor que le causó la muerte de su hijo y pide castigo para los responsables.

17.02.2014

Desde hace un año sus oídos no han vuelto a escuchar su voz, sus manos no han vuelto a acariciarlo y sus ojos han dejado de ver su sonrisa.

Sin embargo, su corazón nunca dejará de estremecerse cada vez que por su mente se atraviesa el recuerdo de su “Bobby”.

Un año se cumplió desde la fatídica noche que manos criminales apagaron los sueños e ilusiones de un joven promesa. Mientras tanto, el clamor de sus adoloridos padres, hermanos y demás familiares no cesa para que se haga justicia en contra de los responsables.

Fue el 17 de febrero cerca de las 9:00 de la noche del año pasado cuando varios hombres armados terminaron con la vida del joven Óscar Roberto Ramírez Umaña, de 17 años, hijo del exdirector de la Policía Nacional, José Ricardo Ramírez del Cid.

En la balacera protagonizada por al menos 10 presuntos pandilleros, en un restaurante de la colonia Altos de Toncontín, también perdieron la vida los escoltas de Ramírez Umaña, los elementos Cobras Abrahán Gúnera, de 30 años, y Carlos Armando Lira Turcios, de 29 años.

Tres miembros de la Mara 18
fueron capturados como presuntos responsables del triple crimen, entre ellos, uno identificado con el alias de “El Caballito”, quienes guardan prisión.

Pocos días después del crimen, Ramírez del Cid señaló a quien ocupaba el cargo de director de la Policía Nacional, Juan Carlos Bonilla, como el principal sospechoso, porque aseguró que él se encontraba en el área cuando ocurrió el hecho criminal.

“En memoria de mi ‘Bobby’”

Hoy, los familiares de Óscar Roberto siguen a la espera de que se castigue con el peso de la ley a los implicados en el repudiable hecho.

Al cumplirse un año del crimen de Ramírez Umaña, su madre Thelma Umaña Powell rompió su silencio y en medio de su dolor escribió una carta en la que demanda a las autoridades para que hagan justicia y que se aplique la ley a todos los responsables.

En el inicio de la carta ella relata que “en el transcurso de mi vida han pasado tristes eventos como en el de toda la familia, dolorosas pérdidas de seres queridos y amados profundamente, pero el 17 de febrero del 2013 viví el día más triste de mi vida”.

Fue aquel día cuando criminales “me quitaron un pedazo de mi vida en una forma inmisericorde”.
Umaña Powell recuerda como si fuera hoy lo que sucedió aquel trágico día y así lo expresó a EL HERALDO.

“Para mí el tiempo no ha corrido, yo he seguido siempre en el 17 de febrero del año 2013, ha pasado un año, pero para mí es como que todo se ha enfocado en ese día”, expresó.

Aunque asegura que se ha fortalecido mucho con el Señor, doña Thelma dice sentirse triste porque “no hemos visto nada de que se haya hecho algo para investigar la brutal muerte de mi hijo”.

Señaló que ella nunca escuchó que los responsables que su esposo citó públicamente, porque él dio nombres, siquiera los hayan citado a rendir declaración.

“Capturaron a las personas que dijeron que habían hecho esto, pero hasta el momento no sabemos nada, no se nos ha notificado nada que han procedido contra ellos”, prosiguió.

Al consultarle si entre los nombres que dio su esposo se sostiene el del comisionado Juan Carlos Bonilla, respondió que “así es, mi esposo lo denunció públicamente que era uno de los involucrados, pero nunca escuché que él fue citado a dar declaraciones”.

Se mueven a conveniencia

La acongojada madre espera resultados de los entes operadores de justicia, aunque “mi confianza no está puesta en las autoridades, porque siempre he dicho yo, y como escribí, muchos se mueven a la conveniencia, porque si hay cosas que perjudican a otros no se realizan”.

Se castiga, dijo, al que realmente no debe tanto como a los que se acusa directamente quiénes son y la justicia no toma cartas en el asunto.

“Espero que se haga justicia, que se aclare y que se castigue a todos los culpables, como pide todo mundo que pierde un ser querido de esta manera; todos quieren justicia, no es porque sea hijo de fulano o de zutano que sea de renombre”, reclamó.

Manifestó que durante el tiempo que ha transcurrido desde que ocurrió la muerte de su hijo se ha mantenido al margen de dar declaraciones a los medios de comunicación, porque la “muerte de mi hijo, la sangre de mi hijo es sagrada y no voy andar dando show en ningún momento”.

Agregó que “si ahorita estoy hablando con ustedes es porque nace de mi corazón, ya hace un año, pues Dios me dio palabras, lo que escribí lo hago porque Dios me ha iluminado a escribirlo”.

Aseguró que lo que ha esperado es que a un año de la muerte de Óscar Roberto se aclare su muerte y se castigue a los culpables.

“Si esto no se hace, yo tengo la esperanza que hay un mejor juez allá arriba”, expresó.

Puntualizó diciendo que en la carta escribió todo lo que siente, lo que ha pasado, lo que le arrebataron, a mi hijo que era una persona muy querida, una promesa para este país”.

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