De los 59 indultos otorgados entre 2011 y 2013 por el presidente Porfirio Lobo, 33 han sido para homicidas, según reporte de la Secretaría de Justicia y Derechos Humanos (SJDH).
Como segundo grupo más beneficiado con esta gracia se encuentran siete expresidiarios que habían sido condenados por posesión y tráfico ilícito de drogas.
El resto de los 19 reos liberados gracias a ese perdón expresó, purgaban penas por robo, robo continuado, hurto de ganado mayor, falsificación de documentos, tentativa de secuestro y tráfico ilegal de personas, entre otros.
Las 59 absoluciones se emitieron en aplicación de la Ley de Indultos y Conmuta que data del 9 de abril de 1927 y que está próxima a ser reemplazada por una nueva normativa aprobada por el Congreso Nacional y que solo hace falta que sea publicada en el diario La Gaceta para que entre en vigencia.
La semana pasada el presidente Lobo firmó los últimos ocho indultos.
Rechazos
Por lo menos 430 solicitudes de indulto se han remitido a la Secretaría de Justicia y Derechos Humanos, de las que además de las resueltas a favor, unas se encuentran en las diferentes etapas previas a la emisión de un fallo y otras 50 fueron declaradas sin lugar.
Cuando se pide un indulto a la SJDH, esta entidad solicita dictámenes a la Corte Suprema de Justicia (CSJ) y luego emite una recomendación al presidente para que firme el perdón positivamente, lo niegue o simplemente no se pronuncia.
Para aplicar a un indulto se requiere, principalmente, que el reo haya sido condenado y cumplido la mitad de la pena que se le impuso.
El indulto abarca para delitos como homicidios, pero no para asesinato, que es cuando el autor actúa con premeditación, alevosía y ventaja para quitarle la vida a otra persona.
La figura del indulto no es aplicable a los presos condenados por el delito de parricidio, asesinato, infanticidio, robo seguido de homicidio. Algunos delitos sexuales también son susceptibles de la absolución presidencial.
Nueva ley
Pero la Ley de Indultos y Conmutas quedó desfasada ante le evolución criminal, ya que cuando se aprobó hace 8 décadas no existían algunos delitos que hoy abaten a la sociedad y cuyos autores pueden quedar en libertad.
Se creó esa ley pensado en muertes por vendettas, por pleitos por el “honor” y ciertos tipo de robos que pudieran ser perdonados.
Pero en la actualidad la “oferta criminal” presenta una serie de delitos espantosos y que causan zozobra en la sociedad que al amparo de la presente Ley de Indulto también pueden ser objeto de perdón.
Por esa razón el Congreso Nacional aprobó hace dos semanas una nueva Ley de Indultos y Conmutas adaptada a la “evolución del delito”, según el secretario general de la SJDH, Denis Gallegos.
“La realidad era otra, la evolución de la sociedad hace que evolucione la tipología del delito y por eso es necesario hacer los cambios”, indicó Gallegos.
En ese sentido, la nueva legislación deja fuera del beneficio del indulto a quienes comentan crímenes de lesa humanidad, crímenes de guerra o relacionados a delitos de crimen organizado.
Este instrumento jurídico indica que la calificación de delito de crimen organizado será tomada de la definición que así le den otra normas, como leyes contra narcotráfico, lavado de activos y secuestros, por ejemplo.
También, la Corte Suprema de Justicia podrá emitir opinión para conceptuar que un delito es de crimen organizado a fin de que quien lo realice no sea indultado.
Cuando el homicidio sea realizado contra grupos vulnerables como ancianos y mujeres, tampoco calificará para el indulto.
“Si son delitos que hayan causado conmoción no pueden ser indultados, pues hoy cualquier tipo de homicidio puede ser indultado”, indicó.
Humanidad
Otro aspecto innovador de esta ley es que prioriza el indulto por razones humanitarias, ya que hace énfasis en que se conceda a personas con enfermedades terminales o de la tercera edad, entre otros.
“El indulto tiene mayor preponderancia por asuntos humanitarios, situación que no es incluida en la ley vigente, le da un verdadero sentido al indulto”, remarcó Gallegos.
El funcionario consideró antes de que termine el primer semestre de 2013 la nueva Ley de Indultos podría se publicada en La Gaceta para que sea vigente.