Tegucigalpa, Honduras.- Con el nombre de Johnny Francisco Ulloa Sánchez identificaron a un jovencito que fue encontrado muerto la madrugada de este martes 8 de septiembre en una de las calles de la colonia Venezuela, en Comayagüela.
El adolescente de 17 años de edad fue raptado por pandilleros, cerca de la medianoche del lunes, en la colonia Lomas de Tiloarque, colindante con la colonia Flor del Campo.
Los familiares de este se enteraron de lo que había sucedido, pero jamás imaginaron que el desenlace de ese rapto terminaría de tal manera.
A eso de la 1:00 de la mañana del martes, vecinos de la colonia Venezuela escucharon varios disparos consecutivos, pero por temor no salieron para ver qué era lo que estaba pasando. Minutos después, algunos de ellos salieron de sus casas y observaron a una persona ensangrentada, tirada en medio de la calle.
Torturas
El menor tenía señales de haber sido torturado. Tenía huellas en el cuello como si le hubiesen infligido fuerza con un torniquete. Además, los tobillos de ambos pies estaban fracturados. Su cuerpo presentaba ocho perforaciones de proyectiles de arma de fuego.
La Policía Nacional tuvo conocimiento del hecho criminal, y se desplazaron al sitio que les habían indicado; a unos metros de donde se produjo el asesinato hay una estación policial.
Horas más tarde, el cadáver fue ingresado a la morgue del Ministerio Público (MP), para realizarle la autopsia médico-legal, que marca parte del inicio de las investigaciones.
Muy adoloridos, sus parientes llegaron a esa oficina legal para retirar los restos mortales de Johnny Francisco; manifestaron que él era estudiante de ciclo común, en un instituto de la zona.
En promedio, siete personas mueren por causas violentas en el país, a diario, según las cifras actuales del Sistema Estadístico Policial en Línea (Sepol).