Tegucigalpa, Honduras.- En el momento que realizaban el auxilio de trasbordo de un carro particular hacia una ambulancia del Sistema Nacional de Emergencias 911, los paramédicos les notificó que su familiar ya estaba sin signos vitales.
Ocurrió hace algunas horas, al sur de la capital, cuando Javier era trasladado desde el municipio de Sabanagrande, en Francisco Morazán, hacia el Hospital Escuela (HE), con el objetivo de que recibiera atención médica y poder salvarle la vida.
Aproximadamente a un kilómetro de la estación policial de Loarque, se realizó el trasbordo hacia el vehículo de rescate, pero al tomarle sus signos vitales, el paramédico les notificó que ya había fallecido.
"Cuando hicimos el trasbordo, ya no tenía signos vitales. Lo pasamos a la camilla y los subimos a la ambulancia, pero ya no tenía signos vitales", detalló el rescatista que lo atendió.
Le cayó una maquina
El protocolo les indica a los paramédicos que deben de detenerse al conocer sobre el fallecimiento de un paciente, y de forma responsable se pararon en la estación policial de Loarque, para que allí se hiciera el levantamiento de ley por parte del Ministerio Público (MP) y la Policía Nacional (PN).
Javier sufrió un accidente de trabajo, cuando cayó sobre él una máquina de construcción - que no se especificó que tipo de maquinaria- cayera sobre él, causándole graves lesiones.
Sus familiares hicieron lo posible para darle la atención médica al trasladarlo a la capital, pero sus golpes eran de gravedad y no logró ser atendido en un hospital.