Atlántida, Honduras.- Una tarde que parecía una simple pausa para protegerse de la lluvia terminó en tragedia e incredulidad en el barrio Alvarado de La Ceiba, Atlántida, luego de que una descarga eléctrica dejara a un hombre hospitalizado y provocara la muerte instantánea de su acompañante.
El inusual e impactante suceso ocurrió el pasado miércoles, a orillas del río Cangrejal, cuando José Navas, de 59 años, y Reiniero Ocampo, de 66 años de edad, se resguardaban del torrencial aguacero bajo una caseta ubicada contiguo al bordo.
Lo que comenzó como una plática amena entre conocidos dio un giro fatal en cuestión de segundos.
“Yo lo miré en la caseta y me fui para ahí a esperar que pasara el agua. Estábamos platicando y riéndonos cuando sentimos el rayo; dicen que él cayó de un solo”, relató don José.
Tras recibir el impacto de la descarga, don José quedó desorientado e inconsciente, siendo trasladado de emergencia al Hospital Atlántida. Desde una cama del centro asistencial, compartió con EL HERALDO lo angustiante que fue el momento:
“Escuché el estruendo y sentí que me desmayé. Sentí que se me durmió el cuerpo, lo tenía todo dormido. Yo no me acuerdo, pero dicen que me fui para atrás”, acotó.
“Eso no se lo deseo a nadie, es una experiencia inolvidable. Es un milagro que estoy vivo”, puntualizó.
Los médicos informaron que el paciente evolucionó de manera favorable, por lo que se le otorgará el alta médica esta tarde, al encontrarse fuera de peligro.
Sin embargo, don José regresa a su hogar consternado, lamentando profundamente la repentina partida de su amigo Reiniero Ocampo, quien desafortunadamente no sobrevivió al impacto del rayo.