Tegucigalpa, Honduras.- Tres hondureños que fueron deportados de Estados Unidos quedaron bajo arresto este jueves 29 de octubre al llegar a Honduras, luego de que agentes policiales confirmaran que tenían órdenes de captura pendientes por suponerlos responsables de delitos de homicidio, asesinato y robo.
De acuerdo con el informe policial, el primer detenido tiene 40 años, es originario de Puerto Cortés y residía en Santa Cruz de Yojoa, Cortés. Contra este ciudadano existía una orden de captura emitida el 22 de marzo de 2022 por el Juzgado de Letras de San Pedro Sula.
El requerimiento judicial señala al hombre como presunto responsable del homicidio de José Osman Muñoz, por lo que permanecía pendiente su detención hasta que las autoridades lograron identificarlo durante el procedimiento de retorno al territorio hondureño.
Por otra parte, el segundo capturado tiene 31 años, es originario y residente de Catacamas, Olancho, y era requerido por una orden de captura emitida el 11 de enero de 2024 por el Juzgado de Letras Seccional de ese municipio.
Las autoridades lo señalan como presunto responsable del asesinato de Félix Alexander Ramírez Díaz, por lo que fue detenido luego de que los investigadores confirmaran la existencia del requerimiento judicial.
Capturamos a tres hondureños deportados de Estados Unidos con órdenes pendientesLeer más... https://t.co/otAJtaNTbx https://t.co/31ZUxfWDYV
— Policía Nacional de Honduras (@PoliciaHonduras) October 29, 2026
En tanto, el tercer hondureño tiene 38 años y es originario de Orocuina, Choluteca. Este ciudadano mantenía una orden de captura emitida el 16 de marzo de 2012 por el Juzgado de Letras de lo Penal de San Pedro Sula, Cortés.
El hombre es señalado como presunto responsable de los delitos de homicidio simple y robo en perjuicio de Giuseppe Nicolosi Chilabro, una orden judicial que representaba la más antigua de las tres identificadas durante el procedimiento policial.
Las detenciones fueron ejecutadas por funcionarios de la Organización Internacional de Policía Criminal (Interpol), adscritos a la Dirección Policial de Investigaciones (DPI), mediante labores de seguimiento y verificación del Sistema de Información de Historial Criminal (CHIS), en coordinación con la Oficina de Cumplimiento de la Ley y Operaciones de Deportación (ERO).
Finalmente, los tres ciudadanos quedaron a disposición de los órganos judiciales competentes, que deberán continuar con los procedimientos legales correspondientes por los delitos que se les imputan.