Tegucigalpa, Honduras.- Desde horas muy tempranas de este lunes -18 de mayo- don Dionisio López Cruz, salió de su casa con el objetivo que recoger envases reciclables y llevar unos cuantos lempiras para el sostén de su familia.
Él residía en las cercanías de la colonia Cerro Grande, y como de costumbre, con el permiso de la seguridad que vigila la zona cuatro de esa reconocida colonia capitalina, entró a sus pasajes para buscar latas y otros enváses plásticos, y hacer para el pan de cada día.
Tenía como media hora de haber entrado a la colonia, contó uno de los guardias, cuando de repente fueron avisados por uno de los vecinos del bloque 26, que una persona estaba inerte, tirada en uno de los callejones que conectan el bloque 26 con el 27.
Los guardias fueron rápidamente al sitio que que les habían indicado, constataron la información y se enteraron que se trataba del señor que religiosamente entraba a la zona cuatro y que hoy tambien lo había hecho para recolectar envases desechables.
La necesidad
El hombre de 72 años de edad, sucumbió en uno de los pasajes de la zona cuatro, a causa de un paro cardíaco, con sus sacos en su espalda, en los que ya llevaba una buena cantidad de botellas y latas de aluminio.
Sus pariente llegaron a los pocos minutos de haber fallecido, lamentando lo ocurrido. Relataron que él hacía esa labor debido a la situación de pobreza en la que viven, pero que le habían pedido que ya no lo hiciera.
Sus parientes le pidieron al fiscal del Ministerio Público (MP), encargado de los levantamientos cadávericos, que se los entregara en el lugar para poderlo llevar más inmediato a su casa y que no lo trasladaran a la morgue, por que no tenían como ir por él; el profesional del derecho aceptó y les entregó el cuerpo de don Dionisio en el lugar dónde expiró.