Vivió en EE UU y regresó a Honduras: Bowye Burke fue quemado dentro de un freezer en El Cimarrón
Viajes, reuniones con amigos, familia y muchos recuerdos quedan ahora solo en las redes sociales de Bowye Burke, una de las tres víctimas del dantesco crimen en El Cimarrón
- Actualizado: 18 de mayo de 2026 a las 11:32
Para Bowye Burke, Estados Unidos fue más que un destino turístico; fue su segundo hogar tras vivir durante un tiempo en Nueva Orleans, Estados Unidos, sin imaginar que en su propio país, Honduras, sería asesinado a sangre fría. Así era su vida antes de esta tragedia.
Antes de ser encontrado sin vida el 12 de mayo de 2026 dentro de un freezer (congelador), en una zona montañosa de la aldea El Cimarrón, en el Distrito Central, departamento de Francisco Morazán, Bowye Burke vivía su vida al máximo.
Viajes a la playa, salidas nocturnas a bares, reuniones con amigos y experiencias en otros países, como Cancún, México, eran parte del estilo de vida de Bowye Burke.
En sus redes sociales nada era oculto. Sus casi 2 mil seguidores comentaban su contenido, donde se mostraba como una persona que amaba salir con sus amigos.
Su estilo de vida no era nada sencillo, pues Bowye era un hombre al que le gustaba vestirse según la ocasión, según mostraba en sus fotos compartidas casi diariamente.
A través de sus redes se conoció que Bowye estuvo viviendo por un tiempo en Nueva Orleans, Estados Unidos, de manera legal, pero retornó a su país sin imaginar que tiempo después personas le arrebatarían la vida de una manera macabra.
Fue en una de sus salidas cuando Bowye Burke, acompañado de un hombre identificado como Alejandro José Marcia Reyes, llegó a la colonia Monterrey de Tegucigalpa, a la vivienda de Axel Obed Cerrato Pineda, quien pertenecía a la comunidad LGBTIQ+ y se identificaba como “Tatiana” Cerrato, donde posteriormente ocurrió el triple crimen.
Una vez en casa, Bowye Burke y las otras dos personas que estaban con él, según el informe del Ministerio Público, pidieron droga a un repartidor, sin imaginarse que tras ese pedido perderían la vida.
Se conoció que los vendedores eran presuntos miembros de la pandilla 18 y llegaron al lugar a entregar el paquete. Cuando entraron a la casa de “Tatiana”, el perro mordió a uno de ellos, por lo que el vendedor sacó un arma y lo mató. Enfurecida, ella comenzó un conflicto con el distribuidor, provocando que este también la matara.
El informe indica que fue la primera persona a la que le quitaron la vida, luego de la discusión con el repartidor de droga que llegó a su vivienda a entregar un paquete.
Tras asesinar a "Tatiana", el vendedor revisó su celular y encontraron contenido que presuntamente relacionaría tanto a Alejandro como Bowye con una estructura criminal contraria. Estos cobraron la droga, pero por motivos que aún se desconocen no se realizó el pago y fue cuando ocurrió el crimen.
Información preliminar indica que Alejandro y Bowye fueron llevados con vida en un busito e hicieron un recorrido por varios cajeros automáticos para sacar dinero y pagar la deuda de la droga; sin embargo, esta información no ha sido confirmada de manera oficial. Sus cuerpos fueron trasladados en un autobús hasta la aldea El Cimarrón, donde les rociaron gasolina y les prendieron fuego.