Nueva York, Estados Unidos
Valuada en 8.5 millones de dólares, el Castillo Astolat, es sin dudas la casa de muñecas más cara del mundo.
Con un peso de 360 kilos y una altura de 2.7 metros la casa perfectamente podría ser una pieza de museo, con sus 29 habitaciones y sus aspecto de cuento de caballeros. Tiene escaleras, balcones, pasillos, baños, sótanos, garaje, bodegas, cocina y hasta un arsenal. El nivel superior deslumbra con una torre.
Esta obra arquitectónica para alguna niña con un padre adinerado que quiera darle todos los gustos se inspira en el castillo de fantasía “Astolat” que describe Alfred Tennyson en el poema Lady of the Shalott. Demandó 13 años construirla, entre 1974 y 1987 y hasta tiene una página en Wikipedia.
Su valor esta dado por las casi 30,000 miniaturas de alta calidad hechas de oro, plata y otros materiales. Cada una de las piezas fue creada o comprada con los mayores estándares de calidad posible. Toda la casa de muñecas incluye pisos de parquet, elaboradas chimeneas, mosaicos, paneles de madera grabados a mano, molduras talladas, vidrios de colores y detalles de mármol.
Para comprender la calidad de este “juguete”, entre sus habitaciones se encuentra por ejemplo, la sala de música, que contiene varios instrumentos musicales, entre ellos un piano valuado en 7,000 dólares y muebles de oro.
También hay una colección de piedras preciosas y pequeños libros con más de 100 años de antigüedad. El Castillo fue exhibido en la tienda de museo personal de Elaine Diehl, en Arizona, hasta que se retiró en 1996.
Más tarde se trasladó a la división Tee Ridder, del Museo del Condado de Nassau of Art, de Nueva York, y más recientemente pudo verse en las tiendas de Columbus Circle, un centro comercial de Manhattan.
Lo recaudado por la exposición fue donado a organizaciones benéficas para niños.
El castillo fue diseñado y construido por la famosa experta en miniaturas Elaine Diehl, con la ayuda de artistas de varios países.