Siempre

Artículo de Octavio Carvajal: Treinta, si cantas

Por estos lares hay ruidos de meterles juicio a unos excercanos de JOH. ¿Será que alguien los delató en alguna Corte estadounidense?
13.11.2022

TEGUCIGALPA, HONDURAS.- El más fresco, Fredy Nájera, quien, en su era, se codeó con poderosos del actual mando. Siendo “narco a gran escala” solo se tragará treinta años en prisión, mientras JOH, próximo a juicio, con nada más que perder, podría ganar terreno cantando en tierra de Sinatra.

El mundo narco que nos enlodó por la codicia de unos pocos seguirá siendo el plato fuerte por muchos años si los actuales no cambian vías legales. El gentío, independiente a su credo, enfila su odio o salvación hacia galanes caídos y otros que poco a poco se hundirán por tráfico de drogas. Los extraditados, en su mayoría, se declararon inocentes y, ya engrillados, admitieron su culpa.

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Sueños

No es lo mismo verla venir que platicar con ella, reza el refrán y, por los vientos que sentimos, los gringos le soplan a todo aquel enredado con el narcotráfico. Después de abril de 2014 con la primera entrega de Arnaldo “El Negro” Lobo, un total desconocido, apodado el lanchero, penado a veinte años de prisión por capo, grandes y medianos se quedaron enanos por el norte.

Le siguieron, entre otros, Héctor Emilio Fernández Rosa “Don H”, en prisión perpetua y que según Estados Unidos costeó campañas políticas de tres expresidentes hondureños. Creador del mortífero Cartel de Los Soles, fue liado a “Tony”, Hernández arrestado en 2018 en Miami y confinado a morir en una pequeña y rústica ergástula. Antes de “Tony”, cayó Fabio Lobo, hijo del expresidente Porfirio Lobo Sosa.

Como aquí muchos tienen mente corta o ardiente según sus intereses, los casos esenciales por narcotráfico y lavado de activos se articulan con base en pruebas irrefutables en cortes estadounidenses. Fabio Lobo, capturado en mayo de 2015, pidió clemencia a la jueza Lorna Shoffield quien tajante -en septiembre de 2017- se la negó y lo hundió con 24 años de cárcel, más otros cinco en libertad condicional.

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Lobos

“Tú no eras cualquier persona en tu país; eras abogado, sabías lo que hacías y, además, eras el hijo del presidente”, le expresó sin tientos la togada a leerle el fallo a Lobo, visiblemente conmovido. Igual pasó con “Tony”, quien, al no cantar, el juez Kevin Castel lo refundió tras barrotes. Empero, por esta inculta tierra, muchos encendidos aún creen que la justicia imperial modula al son de picardías.

La caída de JOH era inevitable. Está listo y servido, aunque aquí (adeptos y rivales) lo revivan en cada recoveco estatal. El indómito si bien ya no tiene nada más que perder, podría ganar si él y su defensa -viendo pruebas irrefutables o no de fiscales neoyorquinos- se alistan para mercar un juicio rápido sin más atrasos a falta de legajos. Presumimos, sin tocar el seso de muchos presumidos de eruditos que un dolido JOH no dejaría títere con cabeza ante Castel a menos que desee morir entre cuatro paredes.

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Atado

Los gringos no pidieron a JOH para “tenerlo de trofeo”, como dicen por aquí. Esos son chismes de esquina y de cantina. La Fiscalía del Distrito Sur de Nueva York va tras el séquito del exjefe, que tampoco caerá en un santiamén como sueñan los alocados. JOH, siendo rey, fue un “aliado vital” para el imperio, reía en el ir y venir de pláticas con altos actores del imperio, pero ¿se resbaló o les falló?, ¿olvidaron lo que dijo el fiscal general Matthew Laroche cuando le clavaron perpetua a “Tony” Hernández? Lean, dúchense el coco y releguen corazones rotos que así no anda, repetimos, la ley americana.

Nunca evadan, por marcada ignorancia o exceso de confianza, las entrelíneas de funcionarios estadounidenses que se hacen los tontos frente a los tirados de muy vivos. El juicio, por ejemplo, de Fredy Nájera, fue demorado sinfín de veces. Se fue altivo, se dijo inocente y ya acorralado, se cantó traficante, claro, a cambio de treinta años de cárcel y cinco bajo libertad vigilada. Otro narco a gran escala con otra suerte. ¿Hará lo mismo JOH que parece tener todo en su contra?, ¿cantará para soñar una rebaja de pena o morirá en eterna reclusión?

En dos días (martes 15), JOH, de no haber otro inusitado atraso, retará al juez. ¿Estará lista su defensa para desmentir videos, escritos, fotografías que según los fiscales gringos JOH está hasta el gorro con el narcotráfico?, ¿salpicará con su pico o el narco soy yo nada más?

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