Tegucigalpa, Honduras.- Las reformas a la Ley General de la Industria Eléctrica quedaron en suspenso en el Congreso Nacional y será hasta el 21 de julio, cuando concluya el receso legislativo, que el dictamen comenzará a discutirse en el pleno.
Durante este período, las cinco bancadas representadas en el Poder Legislativo dispondrán de un amplio margen para presentar observaciones, recomendaciones y propuestas orientadas a modificar el contenido de la iniciativa antes de su eventual aprobación.
En ese contexto, el presidente del CN, Tomás Zambrano, salió al paso de las críticas y aseguró que el proyecto enviado por el Poder Ejecutivo no contempla la privatización de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE), sino que busca fortalecer la estatal y corregir los problemas financieros y operativos que enfrenta.
“Con esta reforma queda garantizado que se preserva la propiedad estatal de la ENEE. No se privatizará la ENEE. No existe una venta de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica como lo quieren hacer ver”, afirmó durante su intervención ante el pleno.
Zambrano sostuvo que la ENEE registra pérdidas superiores a 16,000 millones de lempiras anuales, resultado de la falta de decisiones durante las últimas dos décadas, situación que termina siendo financiada con recursos públicos.Asimismo, señaló que las reformas buscan fortalecer la gobernanza de la estatal, reducir las pérdidas, mejorar la calidad del servicio eléctrico, disminuir los apagones y las fluctuaciones de voltaje, además de crear las condiciones para ofrecer tarifas “más justas y competitivas” a los consumidores.
El presidente del Legislativo también invitó a los diputados a aprovechar el receso para estudiar el dictamen y regresar el 21 de julio con propuestas concretas que permitan enriquecer el proyecto.
Propuesta alterna
En medio del compás de espera, la bancada del Partido Liberal anunció que no respaldará el proyecto de Ley General de Energía en su redacción actual, al considerar que no responde de manera integral a los desafíos del sistema eléctrico nacional.
Los diputados liberales informaron que, luego de reunirse con alcaldes, trabajadores de la ENEE, sectores productivos, expertos, academia y representantes de la sociedad civil, elaborarán una propuesta complementaria basada en siete ejes.
Entre ellos destacan preservar el carácter público y estratégico de la ENEE mediante una prohibición expresa de cualquier forma de privatización; garantizar tarifas justas y subsidios focalizados; impulsar una auditoría forense e independiente y un plan de saneamiento financiero; promover inversiones para modernizar la infraestructura eléctrica y reducir pérdidas; establecer indicadores de desempeño y mecanismos permanentes de evaluación; proteger los derechos de los trabajadores de la empresa estatal; y fortalecer la transparencia, la seguridad jurídica y la supervisión independiente de los procesos regulatorios.La bancada liberal adelantó que socializará su propuesta con distintos sectores antes de que el proyecto regrese al pleno.
Piden debate amplio
Al debate también se sumó la Confraternidad Evangélica de Honduras, que instó al CN garantizar que cualquier reforma preserve el carácter estatal de la ENEE.
En un comunicado, la organización señaló que el Estado debe conservar la propiedad de los activos de la empresa y mantener el control sobre la generación, transmisión, distribución y regulación del servicio eléctrico.
Asimismo, advirtió que sería “un error” aprobar las reformas de manera acelerada y sin un debate suficiente, por lo que pidió al Congreso brindar mayor información a la ciudadanía sobre el alcance de la iniciativa.
La Confraternidad también solicitó incorporar propuestas provenientes de sectores no estatales para fortalecer el proyecto y exhortó a los actores políticos, organizaciones civiles y medios de comunicación a conducir la discusión con responsabilidad, evitando que la reforma sea utilizada con fines partidarios.