Los pequeños no dejan de acercarse a ver cómo con un poco de ingenio Brayan convierte el alambre en verdadera obras de arte con las cuales no solo adorna los hogares de quienes las compran, sino que también deja un mensaje de amor y cuidado ecológico.
Los colores del bonsái varían de acuerdo con los gustos de quienes quieran tener una de estas artesanías en sus mesas.
Brayan Vargas asegura que es una manera muy efectiva de cuidar el ambiente.
Los niños son atraídos por los colores que Brayan da a cada uno de los proyectos.