Con tres compañías denominadas Alba, Bravo y Charli se inauguró la mañana de ayer el curso básico, en el que participan 480 miembros de las Fuerzas Armadas y que formarán parte de la Policía Militar
(PM).
La nueva unidad militar se denomina Primer Batallón de Policía Militar y va a funcionar en las instalaciones del Segundo Batallón de Infantería en Támara, en el Distrito Central.
En San Pedro Sula también habrá un destacamento Policial Militar, el cual ha sido denominado Segundo Batallón de Policía Militar, con igual cantidad de uniformados.
Los integrantes de estos dos batallones, que dependen de las Fuerzas Armadas, fueron seleccionados de todas las unidades militares que componen la fuerza Ejército de Honduras.
El general de brigada, Fredy Santiago Díaz Zelaya, comandante general del Ejército, explicó que “las Fuerzas Armadas, atendiendo lo que establece la ley emitida por el Congreso Nacional, se están preparando para cumplir con esas disposiciones, que nosotros como soldados siempre hemos acatado”.
Desde horas muy tempranas, los tres pelotones se formaron para ser adiestrados y entrenados.
El objetivo es que, a partir del 3 de octubre, se les entreguen los estandartes a los dos comandantes de los batallones de la Policía Militar y sus efectivos salgan a las calles para poner orden en las principales ciudades.
Entrega de bastón
En un acto especial que se va a desarrollar de manera simultánea en Tegucigalpa y San Pedro Sula, los comandantes van a recibir el bastón de mando que les dará potestad a ellos de forma legal y el estandarte de cada unidad.
Díaz Zelaya comentó que la nueva Policía Militar tiene un cronograma de actividades a desarrollar, por lo que el equipo básico será entregado entre el 10 y 12 de septiembre.
El 15 de septiembre van a participar en el desfile con todo el equipo que portará cada miembro de esta fuerza policial.
La ley, que fue aprobada por el Congreso Nacional, y que le da vida a la Policía Militar, establece que estará constituida con una cantidad de 5,000 efectivos pero actualmente se inicia con 1,000 distribuidos entre el personal de tropa, oficiales y suboficiales.
Estos efectivos se aumentarán, hasta llegar a los 5,000, en la medida de las capacidades del Estado y las Fuerzas Armadas, dijo el comandante del ejército.
En cuanto a las dudas que existen sobre la preparación, el jefe castrense dijo que este primer grupo será sometido a un curso acelerado de capacitación básica.
Los conocimientos que se les transmiten están enfocados en lo que tiene que ver con las instancias jurídicas para que realicen las tareas encomendadas a la Policía Militar, en conjunto con el equipo de jueces y fiscales del Ministerio Público.
Otro punto importante es el relacionado con el respeto a los derechos humanos.
Indumentaria
Los policías militares van a portar el uniforme respectivo, pero van a tener un brazalete con las letras PM en el brazo izquierdo.
Además de eso, andarán con un chaleco antibalas de color negro, un casco, un tolete, una pistola nueve milímetros y un fusil.
Toda la estructura de la Policía Militar será netamente militar, porque es una unidad más de las Fuerzas Armadas y como tal debe cumplir con todos los requisitos y normativas de la institución castrense.
Por tanto, portarán las insignias militares y los ascensos serán de acuerdo a lo que establece el reglamento interno de las Fuerzas Armadas.
Toda la logística con la que va a funcionar la nueva estructura policial es del Estado de Honduras asignada al Ministerio de Defensa, por lo que se harán las asignaciones que necesita el batallón de Policía Militar para que pueda cumplir con las misiones que se les encomienda.
Cuando un grupo de policías militares salga a patrullar, estará a cargo de un oficial de las Fuerzas Armadas desde un rango de subteniente hasta mayor, que será el responsable de que se cumpla lo que se le ha asignado.
Nuevo reto
El comandante del Primer Batallón de Policía Militar será el teniente coronel José Rubén López Raudales, mientras que el comandante del Segundo Batallón Militar será el teniente coronel Román Gómez Reyes. “Seremos garantes de los derechos humanos y eso es lo que se les ha inculcado a los nuevos servidores policiales”, dijo López Raudales.
“Tomo el cargo como un nuevo reto debido a que la población demanda de las Fuerzas Armadas que sean responsables de salvaguardar la soberanía, la seguridad y el orden social. Queremos decirle a la población que confíe en sus Fuerzas Armadas porque somos respetuosas de sus bienes y de los derechos humanos”, enfatizó.
Por su parte, el comandante del Segundo Batallón Aerotransportado, Gonzalo Regalado Tábora explicó que después de recibir las instrucciones del alto mando de las Fuerzas Armadas se inició con la selección del personal y ha sido sometido a una capacitación a lo interno de las unidades militares, ya que los soldados tienen una experiencia de un año y algunos de ellos ya son clase, por lo que han participado en cursos de capacitación en el mando de tropas y tienen capacidades para comandar tropas en el terreno.