COMAYAGUA, HONDURAS.-Es ingeniero agrónomo, pero su espíritu emprendedor lo ha llevado a sobrevivir económicamente durante la pandemia del covid-19, ayudando a proteger la salud de los demás, mediante la fabricación de equipo de bioseguridad personal.
Y es que para él en cada dificultad hay una oportunidad de superación. Su nombre es Fabricio Hernández, habitante del municipio de Marcala, departamento de La Paz.
Desde que inició la pandemia buscó la forma de crear diseños de protección personal para generar ingresos. Desde entonces ha fabricado con el apoyo de siete empleados caretas acrílicas, mascarillas de polipropileno, pediluvios, gel y desinfectantes. Vidrios de acrílico para la atención al cliente en las empresas y cámaras de desinfección para personas y vehículos. Inclusive cámara de acrílico para camillas que trasladan pacientes contagiados. Estas cámaras acrílicas cubren desde el pecho hasta la cabeza del paciente mientras va acostado en la camilla.
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Separadores
Sin embargo, con su ingenio ha logrado incursionar en otras áreas y ahora fabrica separadores de interiores para taxis, autobuses y mototaxis. Estos son diseñados con materiales como coroplast, acrílico y tubo galvanizado, con lo cual se pueden transportar dos pasajeros en la parte de atrás y el conductor sin tener ningún contacto físico.
Este diseño ha sido certificado por el Sistema Nacional de Gestión de Riesgos (Sinager).
En el caso de los buses de 15 pasajeros, ha diseñado un prototipo para aprovechar la capacidad máxima del mismo, sin descuidar la bioseguridad de los usuarios.
“Desde que inició la pandemia empecé a generar ideas propias para sobrevivir, y junto a mi empleado Wilson Requeno, empezamos a materializar las ideas con diseños innovadores para garantizar la bioseguridad de empresas y medios de transporte”, declaró Hernández.
Los prototipos tienen una duración de uno a dos años, según el uso que se haga.
Con estos trabajos fabricados en su taller, ubicado en el barrio Santa Emilia, carretera a La Esperanza, Intibucá, ha podido sostener a su esposa y cuatro hijos.
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Precios
Los separados para taxi tienen costos de 2,250 a 3,500 lempiras, para buses de 15 pasajeros ronda los 9,500, y para mototaxis unos 1,500 lempiras.
Estos productos de bioseguridad son pedidos en ciudades como Tegucigalpa, Comayagua, La Esperanza, Gracias, Santa Rosa, Choluteca, Danlí, entre otras zonas del país.
A la fecha, Fabricio ha exportado más de 25 mil mascarillas de polipropileno hacia Estados Unidos. También ha hecho donaciones de caretas y mascarillas a elementos de la Policía Nacional, cuerpos de socorro y personal de salud del municipio y de otras ciudades del país.
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