Vestido con un uniforme pequeño pero con el escudo de una gigante y noble institución, el chiquillo Rigoberto Alejandro Borjas Martínez, de apenas tres años de edad muestra su pasión y su interés de un día salvar vidas formando partes de Cuerpo de Bomberos de Honduras.
Acompañado por el comandante Rigoberto Contreras de 68 primaveras, quien desarrolla sus destrezas y lo entrena para la larga vida que le espera, el niño muestra su amor por querer ser un día no muy lejano parte de benemerito grupo de apagafuegos de la ciudad de Juticalpa, Olancho.
Aunque su dominio con los instrumentos de trabajo aún se le hace difícil y su uniforme le queda un poco desajustado, este tierno rescatista que sueña en ser héroe, ya se prepara fuertemente bajo los consejos y experiencia del uno de los bomberos más longevos de la institución.
A pesar que todavía tiene un largo camino por recorrer, las ganas de este enorme soñador están a flor de piel y espera un día ser como su gran entrenador.