En esta República del desencanto llamada Honduras se encuentra un botín, el cual tres forasteros están dispuestos a batirse por él. La cosa es que están dispuestos a hacer todo por el botín, como en la película: una alianza entre el bueno y el feo, con el fin de que el malo no siga haciendo estragos.
Hay que admitir algo y es que cada uno de estos forasteros tiene la capacidad de conectar con cierto grupo de la población, uno de ellos es amado por la gente mayor, otro es amado por la juventud, y el otro es amado porque representa los ideales contrarios ultraliberales.
En este duelo se pueden ver tres personalidades, todas y cada una con un propósito: Nasralla pretendiendo tener una figura mesiánica como “el salvador” de Honduras; por otro lado se encuentra Rixi con el papel de continuar con una idea trazada, la idea de Libre, una idea social demócrata, que se verá manchada por la desinformación e ignorancia. ¿Tendrá ideas propias Rixi o solo está para cumplir los caprichos (...) de la mente maestra detrás de Libre? Y, por último, por la banda derecha, se encuentra “Tito”, candidato por el Partido Nacional. Estos tres forasteros tendrán un último duelo y no será en un cementerio, será en el “Parque Valle”, para que los acarreados de cada partido lleguen a apoyarlos.
-Diputranzas: Ya vas tú otra vez con tus sátiras, ¿es que acaso no te enseñaron a escribir otras cosas?
-Bufón de la verdad: Solo me parece una forma cómica de decir las cosas.
-Diputranzas: Sobre Nasralla tiene razón, todos le echan tierra a él, pero no hablas con la misma enjundia de “Tito”.
-Bufón de la verdad: A ver, don diputranzas, yo no estoy a favor de ningún partido; de hecho, hablando de “Tito”, escribí algo que dice: “iba a escribir más sobre ‘Tito’, pero desgraciadamente ha pasado tan desapercibido para este su servidor que no tengo nada más que decir de él. (Cuento)