Washington, Estados Unidos.- A pocas horas de que venciera el alto el fuego y pese a haber asegurado que no lo prorrogaría, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dio marcha atrás y anunció este martes una tregua indefinida en Irán para dar tiempo a la negociación con el régimen de los ayatolás.
En una publicación en su red Truth Social, el líder republicano anunció que extenderá el alto el fuego hasta que el Gobierno de Irán, que a su juicio se encuentra "gravemente dividido", presente "una propuesta y concluyan las negociaciones, sea cual sea el resultado".
Trump afirmó que tomó esta decisión a petición de Pakistán, que ejerce como mediador, concretamente del jefe del Ejército, el mariscal Asim Munir, y del primer ministro, Shehbaz Sharif, con quienes mantiene muy buena relación desde que Washington medió el año pasado en el conflicto entre Pakistán y la India.
Jornada de incertidumbre
El anuncio de Trump se produjo tras una jornada de infarto, en la que aumentaba la incertidumbre a medida que se acercaba el fin de la tregua vigente desde el 6 de abril y que iba a expirar este miércoles.
El vicepresidente estadounidense, JD Vance, tenía previsto viajar este mismo martes a Islamabad para una segunda ronda de negociaciones con las autoridades iraníes, pero canceló su viaje porque Teherán no se comprometió a participar en las conversaciones, lo que acrecentó aún más el desconcierto.
Por contra, Trump convocó una reunión de emergencia en la Casa Blanca con su equipo de Seguridad Nacional, en la que participaron el propio Vance, el secretario de Estado, Marco Rubio, y el secretario de Defensa, Pete Hegseth.
Además, los enviados especiales de la Casa Blanca, Steve Witkoff y Jared Kushner —yerno de Trump—, que también esperaban viajar a Islamabad, tuvieron que cambiar de planes y volar de Miami a Washington para sumarse a la reunión.
Trump prometía no prorrogar la tregua
El anuncio de un alto el fuego indefinido se produce a pesar de que Trump había declarado en varias ocasiones que no pretendía extender la tregua, algo que volvió a repetir este martes en una entrevista con la cadena CNBC.
"No quiero hacer eso. No tenemos tanto tiempo", declaró el líder estadounidense, que aseguró que "Irán puede ponerse en una posición muy sólida si llegan a un acuerdo".
Trump advirtió además de que, en caso de que no hubiera acuerdo, retomaría "los bombardeos" contra la República Islámica.
El líder estadounidense, un antiguo magnate inmobiliario, repite así el patrón negociador que lo caracteriza y que consiste en llevar hasta el último extremo la presión para luego cambiar de postura y dar espacio al diálogo.
El último alto el fuego en la ofensiva contra Irán lo anunció hace dos semanas, tras amenazar con que "una civilización entera" iba a morir, en referencia al pueblo iraní.
La segunda ronda de contactos, en el aire
La segunda ronda de conversaciones en Islamabad permanece en el aire mientras las posiciones de Washington y Teherán siguen enfrentadas.
JD Vance ya lideró la delegación estadounidense en la primera ronda de contactos en la capital pakistaní, celebrada el 11 y 12 de abril, que fue la reunión de más alto nivel entre Estados Unidos e Irán desde la revolución islámica de 1979 pero que concluyó sin acuerdo.
Desde entonces, Trump ha ordenado a la Armada estadounidense llevar a cabo un bloqueo naval contra buques y puertos iraníes, que sigue vigente a pesar del alto el fuego.
El presidente del Parlamento iraní, Mohamad Baqer Qalibaf, que lidera la delegación de Teherán, advirtió este martes que su país no acepta "negociaciones bajo la sombra de la amenaza".
Las partes no han logrado ponerse de acuerdo para resolver la libre navegación por el estrecho de Ormuz, vía clave para el comercio de crudo bloqueada por Teherán tras la ofensiva estadounidense e israelí iniciada el 28 de febrero y que acabó con la vida del líder supremo de la República Islámica, el ayatolá Alí Jameneí.
Tampoco han encontrado una vía de consenso sobre el tema nuclear, ya que Washington exige el fin del enriquecimiento de uranio y que la República Islámica renuncie a obtener un arma nuclear, mientras que Teherán defiende su programa nuclear con fines pacíficos y científicos.