Tegucigalpa, Honduras.- Rixi Moncada, exministra de Finanzas y Defensa del gobierno de Xiomara Castro y excandidata presidencial de Libertad y Refundación (Libre), condenó la captura de Nicolás Maduro por parte de Estados Unidos.
Moncada afirmó que el bombardeo estadounidense en Caracas la madrugada de este 3 de enero es un “brutal ataque” contra el pueblo venezolano.
A su vez, opinó que el derrocamiento hacia Maduro es con el fin de saquear riquezas en Venezuela.
“Condeno el brutal ataque de Estados Unidos contra el pueblo venezolano y su presidente Nicolás Maduro. Además de ser un acto ilegal, ilegítimo y contrario al derecho internacional, es un espejo de nuestra propia historia: pretenden que nuestras repúblicas estén al servicio del capital - para saquear el petróleo, el litio y toda riqueza natural del continente; aterrorizar y doblegar los pueblos de toda América Latina como ocurrió en las elecciones de Honduras”, fustigó.
Rixi Moncada tildó de “falsa” la lucha contra el tráfico de drogas por parte del país estadounidense.
“La lucha contra el narcotráfico en EE UU es una farsa. La dignidad y resistencia de los pueblos de la Patria Grande es fuerte, y la soberanía innegociable. Es tiempo de lucha y no nos amilana el crimen organizado transnacional”, sentenció.
EE UU capturó a Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, la madrugada de este sábado 3 de enero, tras ejecutar una operación que incluyó misiles y explosiones en Caracas, capital venezolana.
Tras su captura, Maduro y Flores fueron trasladados bajo custodia estadounidense al buque USS Iwo Jima que los trasladará a Nueva York, donde afrontarán su imputación por cuatro cargos distintos, entre ellos narcoterrorismo.
Desde el gobierno de Honduras, mandato de izquierda, han condenado la acción estadounidense y quien encabezó la protesta fue la presidenta Xiomara Castro.
Castro Sarmiento afirmó que lo hecho por EE UU “constituye una afrenta a la soberanía y la independencia de los pueblos de América Latina y el Caribe, así como un desconocimiento absoluto, y una derrota moral de la Carta de las Naciones Unidas y del derecho internacional”.