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Policía indaga móvil de tiroteo en aeropuerto de Los Ángeles

El alcalde de Los Ángeles, Eric Garcetti, pidió que las banderas de toda la ciudad ondearan a media asta en honor a Hernández.

03.11.2013

La policía indagaba los motivos que llevaron a un hombre a abrir fuego en el aeropuerto de Los Ángeles, matando a un agente de seguridad e hiriendo a varias personas, provocando terror en centenares de pasajeros y retrasos en numerosos vuelos.

Debido a que los investigadores estudiaban el lugar donde Paul Anthony Ciancia, un habitante de Los Ángeles de 23 años proveniente de Nueva Jersey (noreste), abriera fuego con un fusil de asalto, las autoridades aeroportuarias anunciaron a través de Twitter que los vuelos saldrían desde otra terminal.

El incidente afectó unos 1,550 vuelos y a alrededor de 167,000 pasajeros.

Las televisoras mostraron imágenes de pánico y caos durante y después del tiroteo, con pasajeros que se lanzaban al suelo o se protegían como podían con su equipaje.

El atacante pasó los controles y penetró en la zona de embarque, antes de ser perseguido por la policía. Herido en el intercambio de disparos con los agentes, fue arrestado y llevado a un hospital en estado crítico.

La persona que falleció en el hospital producto de sus heridas, Gerardo Hernandez, de 39 años, es un agente de seguridad de la Administración para la Seguridad del Transporte (TSA) y se convirtió en el primer miembro de este organismo muerto en funciones desde su creación tras los atentados del 11 de septiembre de 2001.

TSA se encarga del control de los equipajes y de verificar la identidad de los pasajeros antes de entrar a las terminales.

Una potencial masacre

Según Garcetti, Ciancia había planificado una verdadera masacre. “Había más de 100 municiones extra que podrían haber matado hoy a todo el mundo, literalmente, en esa terminal”, declaró.

Aunque todavía se ignora el móvil del tiroteo, el atacante había expresado su rabia hacia la TSA, según los medios.

“El verdadero motivo del ataque sigue sin conocerse, más allá del evidente desprecio hacia el gobierno y TSA”, dijo a la AFP el portavoz del FBI Paul Bresson.

La policía le encontró una nota en la que mostraba “su decepción frente al gobierno”, aunque decía no querer herir a “personas inocentes”, según el diario Los Ángeles Times.

Según la cadena NBC, el atacante tendría nexos con la TSA y sus agentes habrían sido su objetivo principal.

Durante el ataque, que duró menos de 10 minutos, Ciancia habría apuntado con su arma a pasajeros y les habría preguntado si pertenecían a la TSA. Si la respuesta era negativa, seguía su camino, según testigos que señalaron que continuamente maldecía a la TSA, reportó el diario.

Amigos y familiares de Ciancia dijeron que podía haber tenido tendencias suicidas. Antes del tiroteo, envió un mensaje de texto a su hermano menor, advirtiéndole que podría hacerse daño a sí mismo, según el Washington Post.