Nairobi, Kenia.- Al menos 139 migrantes han fallecido tras volcar su embarcación frente a las costas de Yibuti, informó este domingo 11 de octubre la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), que precisó que "otras 84 personas permanecen desaparecidas".
"La cifra de víctimas aumentó de 109 a 139 tras la recuperación de 30 cuerpos adicionales, mientras continúan las labores de búsqueda y rescate", subrayó la agencia de la ONU en un comunicado.
La embarcación transportaba a 305 personas desde Yibuti hacia Yemen cuando volcó cerca de la localidad costera de Guhere, en la región de Obock (norte), durante la noche del 8 al 9 de octubre pasados, indicó la OIM, al remarcar que "unas 82 personas sobrevivieron al naufragio" y que esos ciudadanos son etíopes.
Según la organización, la tragedia constituye uno de los naufragios "más mortíferos" registrados en la llamada ruta oriental.
"Nadie se sube a una embarcación así a menos que crea que no existe otra vía segura", declaró la directora general de la OIM, Amy Pope.
"No podemos seguir considerando estas muertes como algo normal. Las vías seguras y legales salvan vidas. Insto a los gobiernos y a los donantes a actuar antes de que se produzca el próximo naufragio", añadió Pope.
Las autoridades de Yibuti continúan con las operaciones de búsqueda y recuperación, mientras crece la preocupación por el destino de los desaparecidos.
Entre los 109 cuerpos recuperados inicialmente se encuentran 52 hombres, 42 mujeres y 15 menores (nueve niñas y seis niños), apuntó la agencia de la ONU en un comunicado anterior.
La OIM está asistiendo a 64 supervivientes en su Centro de Respuesta para Migrantes de Obock, dándoles atención sanitaria, apoyo psicosocial, servicios de protección, alojamiento temporal, ayuda alimentaria y ayuda para restablecer el contacto con sus familias.
Asimismo, las autoridades locales están brindando atención médica a los supervivientes y organizando entierros dignos para los fallecidos.
"Es una pérdida de vidas devastadora. Nuestros pensamientos están con los supervivientes y con las familias que han perdido a seres queridos o que siguen sin noticias de sus parientes", afirmó el jefe de misión de la OIM en Yibuti, Alexandre Coissac.
La ruta oriental, una de las más peligrosas del mundo
"Esta tragedia es un crudo recordatorio de los peligros que afrontan los migrantes a lo largo de este corredor migratorio en su búsqueda de oportunidades económicas", apuntó Coissac.
Cada año, recordó la OIM, decenas de miles de migrantes procedentes del Cuerno de África atraviesan Yibuti y cruzan el estratégico estrecho de Bab al Mandeb con la esperanza de llegar a los países del Golfo en busca de seguridad, estabilidad y empleo.
La pobreza, la inseguridad y los crecientes efectos del cambio climático impulsan a muchas personas a hacer este viaje, a pesar de la creciente inestabilidad en Oriente Medio.
A pesar del conflicto en Yemen, los migrantes siguen emprendiendo estos peligrosos viajes con el objetivo de alcanzar los países del Golfo.
Desde el 10 de septiembre pasado, la Matriz de Seguimiento del Desplazamiento de la OIM ha registrado más de 20,000 movimientos de llegada a Yibuti procedentes de Etiopía.
"La travesía marítima es sólo una parte del peligro. Los migrantes que llegan a Yemen se enfrentan a riesgos de violencia, detenciones y arrestos arbitrarios, explotación y trata de personas. A medida que continúan los desplazamientos por la ruta oriental, los migrantes permanecen expuestos a graves riesgos en cada etapa de su viaje", explicó la organización.
En 2025, más de 900 migrantes fallecieron o desaparecieron en esta ruta, una de las más peligrosas del mundo, según el Proyecto Migrantes Desaparecidos de la OIM, mientras que el número de personas que emprendieron el viaje aumentó un 18 por ciento.
Otro naufragio ocurrido en marzo de 2026 frente a las costas de Yibuti se saldó con nueve fallecidos y 45 desaparecidos.