La patrulla fronteriza de California sustituirá un muro en la frontera con México, que se introduce 90 metros en el océano Pacífico, con otro de un material más resistente debido a la corrosión que ha vuelto ineficaz a la actual valla.
El nuevo muro de concreto y de casi 6 metros de alto en Imperial Beach, en el extremo suroeste de California, está destinado a desalentar a los emigrantes a atravesar la frontera desde Tijuana por la playa o por el mar.
'El muro nuevo tendrá cerca de 365 metros de largo, de los cuales 90 entrarán en el agua', dijo Michael Giménez, supervisor de la patrulla fronteriza de California. El proyecto de 4.3 millones de dólares -que será completado en marzo de 2012- reemplazará con un nuevo muro, realizado con un material resistente a la corrosión, las porciones corroídas debido al salitre de la valla actual.
La nueva construcción debería tener una expectativa de vida de 30 años, afirmó Giménez.
'La gente llega (a EE UU) a través de la valla usando motos de agua, barcas o tablas de surf, pero también nos preocupa la gente que intenta llegar caminando a través de la playa', señaló Giménez.
Netza Tapia, de 40 años, afirmó al diario Los Ángeles Times que podía atravesar fácilmente las porciones corroídas de la valla para pasear junto a su familia por Imperial Beach, mientras Jonathan Parra dijo al mismo diario que usaba los agujeros para ir a la localidad estadounidense a jugar fútbol.
El recientemente fallecido secretario de Gobernación (Interior) mexicano Francisco Blake era de la opinión de que uno de los factores que ayudó a la reducción de la emigración fue la dificultad para cruzar de manera indocumentada la frontera común de más de 3,000 km, debido al incremento de controles fronterizos por parte de Estados Unidos.