Profundidad. La inundación, que abarcó unos cien metros de calle, alcanzó unos dos metros de profundidad en la parte más baja, contiguo a la quebrada La Orejona.
Colapso. El área verde de la sinagoga cedió escandalosamente.
Rescate. Los bomberos trataron de penetrar, pero, más allá de donde se hizo esta toma, el agua cubría todo su cuerpo.
Apoyo. Los vecinos se pasaban agua ante la imposibilidad de salir.
Foto: El Heraldo
Atrapados. Los habitantes quedaron atrapados en sus casas.