Caminando por Tegucigalpa, en la noche de la Navidad, voy pensando en las cosas bonitas de mi cuna tropical... Y adornadas de luces sus calles, por doquier alegría se ve, nacimientos pequeños y grandes acunando al Niñito Jesús...
¡Llegó diciembre, llegó la Navidad! A partir de hoy, apenas faltan 21 días para la Nochebuena y con ella darle la bienvenida a la celebración del acontecimiento más grande en la historia de la humanidad: el Nacimiento del Hijo de Dios.
La canción hondureña muy propia de esta época muestra cómo se vive la Navidad en las ciudades de Tegucigalpa y Comayagüela.
Las calles capitalinas se ven adornadas de luces y hay derroche de alegría y ansias porque llegue el día para celebrar. En el seno de los hogares se acoge el misterio de la Natividad, plasmado en pesebres pequeños y grandes.
Tradiciones y costumbres
Si hay una tradición a la que no renunciarían los capitalinos en esta época es a la elaboración de los nacimientos. Desde que el Santo de Asís, en 1223, recreó en vivo el Advenimiento del Hijo de Dios, los pesebres no se han dejado de elaborar en el mundo y Honduras y su capital no son la excepción.
Algo significativo para estar en perenne tiempo de Navidad, es que cada noche las ciudades gemelas se presentan ante los ojos de sus habitantes como un gigantesco nacimiento.
“Convivimos en estas dos ciudades llenas de contrastes, llenas de magia nocturna que desaparece con los primeros rayos del sol de un nuevo día, pero que no deja ser encantadora por su topografía, callejones, cerros”, declaró el historiador Mario Argueta.
Y como para evocar el esplendor de los nacimientos y recordar el verdadero espíritu de estas memorables fechas, empresas, instituciones y familias capitalinas se complacen en elaborarlos.
Largas horas de trabajo invertidas, donde la creatividad es el común denominador, se transforman en verdaderas obras de arte y en un auténtico regalo para capitalinos, hondureños y visitantes.
Metro, encargada de llevarle el diario vivir de la capital, en esta edición le invita a realizar un recorrido por los nacimientos más emblemáticos que se preparan en la ciudad.
En todos se recrea el misterio de la Encarnación del Hijo de Dios y se representa en las imágenes de la Virgen María, San José, el pequeño recién nacido, los sabios de Oriente, la mula y el buey.
Es así como con 45 años de tradición el arquitecto Fernando Martínez ofrece su pesebre, ubicado en Novacentro.
La vida cotidiana que se teje en los ambientes rurales y urbanos de la tierra catracha es recogida en la tercera edición del nacimiento que ofrecerá a sus fieles lectores y público en general la biblioteca Juan Ramón Molina.
Las costumbres y tradiciones que prevalecen en el país, como la celebración del Día de la Cruz y la fiesta de San Miguel Arcángel son fielmente representadas en el nacimiento del Banco Hondureño del Café (Banhcafé). Los temas bíblicos desde la Anunciación hasta los pueblos de Belén se trasladan al pesebre bíblico del abogado Ferdinando Sánchez en Los Castaños.
La Catedral San Miguel Arcángel presenta la segunda edición de nacimientos, con un mensaje contundente que inicia con el anuncio del Advenimiento del Hijo del Hombre que hicieran los profetas.
Divino sentido
Lo que Dios prometiera a través del profeta Isaías en el capítulo 9, versículo 16: “Porque un niño nos es nacido, hijo nos es dado y el principado sobre su hombre y se llamará su nombre Admirable, Consejero, Dios fuerte, Padre eterno, Príncipe de Paz”, se cumplió hace más de dos mil años.
A criterio del canciller de la Arquidiócesis de Tegucigalpa, Carlo Magno Núñez, el verdadero sentido de celebrar las fiestas de Navidad es que el Nacimiento de Jesús se convierte en la manifestación concreta de Dios.
“Es Dios quien viene al mundo, que quiere salvarnos por medio de su hijo y que nos trae un mensaje de paz y esperanza, porque se nos invita a nacer con Él”, declaró.
Y para volver auténtico el sentido de la venida del Salvador del Mundo, la feligresía católica inició este 2 de diciembre, el tiempo que le permite reflexionar en torno al misterio de la encarnación de Cristo Jesús: el Adviento.
Transcurrido este tiempo, llegarán las vísperas de la Navidad el 24 de diciembre con la Nochebuena y el 25 por fin estarán de fiesta y dirán “Bienvenida Navidad”.
Y para quienes profesan la religión evangélica, la venida de Dios humanizado.