Tegucigalpa, Honduras.- Un cartel con la leyenda “Cerrado temporalmente” representa una de las mayores preocupaciones para comerciantes del rubro alimenticio en el Distrito Central, ya que una clausura no solo implica un proceso administrativo, sino también pérdidas económicas e incertidumbre para propietarios y empleados.
Datos obtenidos por EL HERALDO revelan que entre 2023 y 2025, la Agencia de Regulación Sanitaria (Arsa) clausuró temporalmente 16 establecimientos dedicados a la venta y manipulación de alimentos en Tegucigalpa y Comayagüela.
Las cifras indican que Tegucigalpa concentra la mayor cantidad de cierres, con 10 locales clausurados, mientras que en Comayagüela se registraron seis clausuras durante ese período.
En 2023 se reportaron tres establecimientos cerrados. Para 2024 se observó un incremento en las acciones de fiscalización, con 11 negocios clausurados: siete en Tegucigalpa y cuatro en Comayagüela. En contraste, durante 2025 se registró una reducción significativa, con dos cierres, ambos en Tegucigalpa.
El sector alimenticio encabeza los registros de clausuras anuales, principalmente restaurantes, procesadoras de alimentos y carnicerías.
Aunque Tegucigalpa acumula más cierres, autoridades de la Dirección de Vigilancia y Fiscalización de Arsa explicaron que Comayagüela presenta el mayor número de irregularidades sanitarias detectadas durante las inspecciones.
“Según nuestros registros, Comayagüela presenta el mayor índice de irregularidades sanitarias en establecimientos dedicados a la manipulación de alimentos”, señalaron autoridades de la Dirección de Vigilancia y Fiscalización de Arsa.
Las inspecciones detectaron deficiencias en condiciones higiénico-sanitarias, entre ellas presencia de plagas, deterioro de infraestructura, almacenamiento inadecuado de insumos, equipos en mal estado y productos no aptos para el consumo humano.
“Es importante aclarar que el 100% de los cierres efectuados entre 2023 y 2026 se deben a una combinación en falta de Licencia Sanitaria y deficiencias en la higiene. No se clausura un local exclusivamente por un trámite administrativo si sus condiciones de salubridad son óptimas”, indicaron las autoridades.
Multas
De acuerdo con lo establecido en el Código de Salud, las multas se aplican según la gravedad de la infracción.
Sin embargo, técnicos de la unidad Vigilancia y Fiscalización, explicaron que posterior al cierre de negocios, se realizan periodos de acompañamiento con los dueños de negocios.
"La intención de ARSA no es cerrar los establecimientos, es acompañar a que apliquen las regulaciones de manera correcta por el bien de la población; las regulaciones busca fortalecer a los negocios y a las empresa, no frenarlos", explicaron.
Operativos
Durante el primer trimestre del 2026, las autoridades de la agencia de Regulación Sanitaria han ejecutado tres operativos de vigilancia y control sanitario de gran alcance en diversos puntos estratégicos de Tegucigalpa y Comayagüela.
"Durante las inspecciones realizadas en 2026 no se ha procedido al cierre de ningún establecimiento. No obstante, mantendremos una vigilancia estricta para asegurar el cumplimiento de la normativa", apuntaron.
Asimismo, advirtieron que muchas empresas a nivel nacional que evitan regularizarse ya que desconocen los principios de manipulación de alimentos, que pone en riesgo la salud de los hondureños.
"El escenario ideal es que todos los establecimientos cumplan la narrativa porque eso impulsa el desarrollo las ciudades", aseveraron.