Tegucigalpa

Histeria colectiva por voraz incendio que duró 21 horas

A parte de las pérdidas millonarias de la empresa por concepto de las mercaderías quemadas, de momento más de un centenar de capitalinos se quedan sin empleo.

FOTOGALERÍA
17.07.2012

La tranquilidad que trae la noche fue interrumpida para centenares de familias que viven en la colonia Izaguirre.

Y es que, en horas de la media noche y a escasas cuadras del populoso vecindario, las bodegas de una empresa dedicada a la venta de productos de consumo se encendió en llamas.

Según José Manuel Zelaya, subcomandante general del Cuerpo de Bomberos, la empresa se dedicaba a la venta y distribución de plásticos, jabón, detergente, shampú, cloro, Azistín y chocolates, entre otros.

Hasta el lugar del siniestro fueron trasladados al menos un centenar de elementos bomberiles, quienes de inmediato comenzaron a contrarrestar el fuego.

El hecho ocurrió a eso de las 11:45 PM. Las llamas se prolongaron por aproximadamente 19 horas continuas, según algunos testigos.

Producto de la ardua labor, cuatro apagafuegos fueron trasladados al hospital. intoxicados por la inhalación de humo en sus pulmones.

En el complejo empresarial además de Decasa, también funcionan las bodegas de Incesah estándar, Aluminios del Sur, Jestereo, Hondured, y

La Solución, las cuales a raíz del oportuno trabajo de los bomberos no salieron afectadas.

“Escuché una tronazón'

El reparador sueño de José Aníbal Palma, residente de la colonia Izaguirre, se terminó luego de que entre dormido y despierto escuchó “una tronazón”, relató.

Y es que una vez que abrió los ojos, por las rejillas que hay en su vieja casa de madera se reflejara el fuerte resplandor de las llamas.
“Me levanté de inmediato, le hablé a mi esposa y desperté a mis cuatro hijos, luego salí del cuarto, y pude observar la tragedia”, recordó.

Añadió que en ese momento sintió miedo pues las llamas eran altas y le aterraba el solo pensar que el viento pudiera llevarse una chispa, y se le incendiara su vetusto inmueble.

“Mi casa esta viejita pero aquí vivo tranquilo y no pago alquiler, gracias a Dios nada pasó”, comentó.

Alarma por gases tóxicos

La emanación de humo negro que salía de las bodegas donde se produjo el siniestro provocó la alarma de los vecinos.

El humo que contaminó la atmósfera a unos 500 metros a la redonda, produjo picasón en la nariz, tos y en algunos casos vómitos a las personas que lo inhalaron.

La densa capa de humo negro provocó que Dennis Ávila comenzara a respirar cansado, pues es asmático.

“En esa empresa dicen que venden cloro y nos da temor que nos vaya a producir efectos secundarios en nuestra salud”, expresó Ávila.

Empero, los comandantes del Cuerpo de Bomberos llamaron a la calma a los pobladores del sector, asegurando que la salida de humo negro se debía a la quema de productos como el jabón, materiales plásticos y detergente.

“Todo gas que sale hacia la atmósfera es un contaminante, pero en este caso no hay que alarmarse. Con el paso de las horas y el paso del viento las condiciones tenderán a mejorar”, acotó.

Hasta el cierre de esta edición, los bomberos trabajaban en el enfriamiento del área, que por ser material inflamable no había sido controlado en su totalidad.

“Hemos trabajado durante 21 horas. Es un incendio nunca antes visto, porque se trata de materiales altamente inflamables, que cualquier cosa podría reactivar el fuego”, indicó Jaime Omar Silva, comandante del Cuerpo de Bomberos.

A las 5:00 de la tarde de ayer, tres unidades bomberiles continuaban en la zona.

Asimismo no se tenía un informe oficial de las causas que ocasionaron el incendio.

Suspensión de clases

Sin darse cuenta de lo que en el ambiente estaba circulando, la pequeña Soad Eunice Gaitán salió emocionada a formarse para un acto cívico en el que se estaría conmemorando la semana de la Hondureñidad.

Apenas iniciaron a cantar el Himno Nacional, cuando Gaitán se retiró de las filas para decirle a su maestra que no se sentía bien de salud al momento que se desmayó.

Esta misma historia ocurrió con seis alumnos del jardín de niños Becky de Santos, situación que obligó a la directora Lesly López a suspender las clases y a enviar a los pequeñitos a casa.

“Este kínder es muy bajito y hay poca ventilación, por eso el aire está encerrado y lo que provocó el malestar de los niños”, expresó.

La misma decisión se tomó en el instituto Óscar Armando Flores, en donde los alumnos asistirán a clases hasta nuevo aviso.