Once días antes de la entrevista para regularizar su situación migratoria, un hondureño fue repatriado a su país en el inicio de las deportaciones exprés en España.
Raúl Olmedo, de 19 años, fue detenido tras bajar de su bicicleta, frente al instituto de Alcorcón, en Madrid, donde cursaba estudios.
En 40 horas, el joven fue llevado esposado a una comisaría, encerrado en un calabozo y luego montado sin un euro en el bolsillo en el avión con destino a Honduras.
Al hondureño no le dieron la oportunidad de recoger sus pertenencias ni despedirse de sus familiares.
Su madre, Miriam Padilla, acudió a los tribunales y al Defensor del Pueblo porque la deportación de su hijo no tuvo ninguna 'cobertura jurídica' y tampoco se siguió 'el procedimiento legalmente establecido'.
La hondureña considera que se vulneraron derechos fundamentales de su hijo, como el de tutela judicial efectiva, a la libertad, a la intimidad y a un trato digno, señala la publicación.
Pero casos como este ocurren con frecuencia en la Madre Patria y son conocidos como 'expulsiones exprés'.
Se trata de una práctica policial que se está generalizando ante la reputación negativa de los centros de internamiento de extranjeros (CIE), han denunciado la Abogacía y las ONG.
Desde hace seis meses, cuando circuló una restricción al internamiento en los CIE, el encierro de migrantes en estos estos centros ha disminuido y en su lugar han aumentado las 'repatriaciones urgentes', que se realizan en menos de 72 horas, sin la presencia de un juez y en un plazo tan breve que impide prácticamente la defensa jurídica debida.
Según el medio español, que cita datos del Gobierno, en 2013 se realizaron 6,462 deportaciones exprés frente a las 4,726 devoluciones hechas porl os CIE.
España, después de Estados Unidos, es el segundo destino de los migrantes hondureños que buscan trabajo y mejores condiciones de vida fuera de su país.