Veinte días le restan al Honduras para vivir su fiesta electoral primaria. El Partido Nacional, el Partido Liberal y el Partido Libertad y Refundación están listos para presentarle a los hondureños a los hombre y mujeres que aspiran a tomar las riendas de la nación.
A partir de hoy, EL HERALDO como medio de comunicación líder y comprometido con los valores de la democracia y del estado de derecho, le muestra 15 preguntas hechas a cada uno de los precandidatos presidenciales, basadas en la realidad del país. En las respuestas se ven reflejados los planes, proyectos y la visión del país que tienen los aspirantes.
Durante dos semanas los lectores del diario líder en el periodismo de investigación tendrán a su alcance las iniciativas que impulsan los hombres y mujeres que buscan ser la figura presidencial de sus institutos políticos y que se enfrentarán este próximo 18 de noviembre en la contienda electoral primaria.
Corresponde a cada hondureño analizar estas propuestas, desmenuzar las hojas de vida de los precandidatos, recordar su actuar público y decidir por la persona que considera como la mejor opción para llevar las riendas de la nación.
¿Qué hacer con la crisis educativa?
Con diálogo, conciencia, compromiso con los niños, niñas y jóvenes, coordinación, descentralización, y transparencia, es como vamos a solventar esta crisis.
Mantendremos una fiel obligación en el cumplimiento del Estatuto del Docente, pero de igual manera una severa observancia y evaluación al sistema educativo. Tomaremos medidas rigurosas sobre los educadores que no cumplen con sus funciones, bien sea porque no se presentan a sus labores o porque no se apegan al modelo educativo y los pénsum académicos que deben cumplir.
Estableceremos mesas tripartitas con el Legislativo y con las gremiales representativas de los docentes. En ellas analizaremos las carencias reales que se generan por el incumplimiento del gobierno con el pago de salarios y la falta de compromiso de algunos docentes.
Como Estado no podemos ofrecer más de lo que estamos en capacidad de cumplir. Debemos apegarnos a ejecutar las labores encomendadas con un amplio y profundo sentido de responsabilidad hacia la sociedad. En este caso hacia los alumnos. Fortaleceremos las departamentales y a su vez les exigiremos transparencia. Motivaremos a los padres, formen parte o no de las asociaciones, a ser salvaguardas de la heredad de sus hijos: la educación.
Introduciremos al sistema herramientas informáticas que permitan mantener cuadros de mando integrales para contar con información confiable y oportuna de la actividad de todos los centros educativos. Estos serán un insumo para las asociaciones de padres que fungen
como comisiones de transparencia y a su vez deben velar por el bienestar de sus hijos. Deben integrarse en el sistema, enfocándose no solo en resolver la situación particular de los alumnos, ya que la misma pasa en primer instancia por la situación general de los docentes.
El sistema educativo nacional debe ordenarse, y aun cuando los grandes resultados no se observen en el primer año de nuestro gobierno, sí se podrán reconocer acciones claves que cada día nos acerquen más al objetivo común que compartimos: poder ofrecer a nuestros alumnos (que ya no son el futuro, son el presente y uno muy demandante), la educación que merecen.
Concretamente, ¿Qué hacer con una juventud cada vez más numerosa, con deficiencias educativas y necesidad de empleo?
Los problemas educativos y la necesidad de empleo que enfrenta la juventud de nuestro país están estrechamente vinculados. Los egresados no cuentan con habilidades específicas que le permitan obtener un empleo o crear sus propias empresas. En mi gobierno transformaremos el Infop de manera que de los casi 700,000,000 de lempiras de presupuesto anual con los que cuenta actualmente, destinaremos al menos 200,000,000 de lempiras para capacitar a los trabajadores en las necesidades que el sector privado tenga; estas acciones se coordinarán con las gremiales empresariales, que son quienes emplearán a los jóvenes formados.
Además, destinaremos 200,000,000 de lempiras para crear un programa de formación de emprendedores que permita a los jóvenes crear sus propios negocios y al mismo tiempo generar empleo, y por ende dinamizar la economía.
Pondremos en ejecución la Ley para el Fomento y Desarrollo de la Competitividad de la Mipyme, que a pesar de haber sido aprobada en octubre de 2008, aún no se ha podido implementar de manera efectiva. Uno de los puntos fundamentales
es darle vida al Fondo para el Fomento de la Mipyme (Fomipyme), asignándole los 50,000,000 de lempiras contemplados en esa misma ley, esto lo haremos para ejecutar los programas de apoyo a la comercialización, asistencia técnica y capacitación a la Mipyme, priorizando el segmento joven a la hora de otorgar estos recursos.
Destinaremos dinero para la creación de un fondo de capital de riesgo, al cual podrán concursar todos los jóvenes que hayan pasado por los procesos previos del Infop y de la Ley de Fomento de la Mipyme, y que además cuenten con planes de negocios para iniciar sus nuevas empresas.
¿Qué hacer con el crecimiento de la población y la falta de un plan de ordenamiento territorial efectivo?
En un Estado moderno hay ciertos temas que deben manejarse de manera descentralizada, como lo es el del ordenamiento territorial, tal como consta en nuestra Ley de Municipalidades y en la Ley de Ordenamiento Territorial, que son instrumentos legales que otorgan a las municipalidades esta responsabilidad.
Es importante la coordinación con instituciones como la Ahmon, para generar en los municipios las capacidades necesarias para cumplir estas normativas.
Existe una gran dispersión de instancias manejando recursos que debieran ser ejecutados por las municipalidades, como lo son el FHIS, el Praf, y el fondo de desarrollo departamental manejado por la presidencia del Congreso.
Propiciaremos las condiciones para que estos fondos sean manejados por las municipalidades y contribuyan a generar desarrollo en todo el país y no solo en los grandes centros urbanos.
¿Qué estrategia y qué sectores apoyaría usted para que la economía crezca a un ritmo aceptable con las necesidades del país?
Como país debemos alcanzar la meta de crecimiento del PIB mayor al 6% anual de maneras sostenida. Esto implica, según los economistas, que la inversión que se debe generar en el país debe ser de al menos 2,000 millones de dólares por año.
En mi gobierno se llevará a cabo una agresiva estrategia de atracción de inversiones, tanto nacional como extranjera. Nos enfocaremos en los sectores de infraestructura, mediante la fórmula de asociaciones público-privadas; proyectos de generación de energía renovable, que integren a las comunidades; encadenamientos agroindustriales, que generen valor agregado a la producción nacional, para los cuales Honduras tiene un gran potencial; promoveremos además la inversión turística en los diferentes polos de atracción con los que contamos; también proyectos mineros responsables con el ambiente, para los cuales Honduras puede atraer varios miles de millones de dólares de inversión.
Aprovecharemos los acuerdos comerciales con los que cuenta nuestro país, como el CAFTA, el Acuerdo de Asociación con Europa, la Unión Aduanera Centroamericana, apoyando a las empresas en los procesos de exportación a estos países y regiones.
Sin embargo, para que la inversión decida venir a Honduras, es fundamental enviar un mensaje claro de que seremos un país con seguridad jurídica y ciudadana donde se respeta la propiedad privada.
¿Cómo piensa sanear las deudas del sector público?
El problema de la deuda en Honduras no es solamente el monto, sino los intereses y los plazos de la misma. Es fundamental refinanciarla para poder obtener plazos más largos y tasas más bajas que estén acordes con las posibilidades reales de pago del país (el ejemplo claro es cuando una familia está endeudada con las tarjetas de crédito y pide un préstamo a un banco o a una cooperativa para refinanciar dicha deuda pagando cuotas más bajas).
Para obtener estos refinanciamientos es fundamental e inevitable llegar a un acuerdo con el FMI, lo que permitiría además obtener recursos frescos y concesionales de varias instituciones y países que están interesados en apoyar a Honduras. El acuerdo con el Fondo requerirá, sin embargo, sacrificios en materia de gasto corriente, así como una modernización de la DEI, a fin de mejorar la recaudación fiscal sin necesidad de crear nuevos impuestos.
¿Qué piensa hacer para bajar los altos índices de criminalidad en el país, especialmente en las zonas urbanas donde son más elevados?
Hay quienes consideran que el ser humano por naturaleza es malo. Yo creo totalmente lo contrario. Creo que la esencia natural del hombre es buena, y que la falta de oportunidades, los entornos represivos, y las necesidades no satisfechas, así como el imaginario de algunos de nuestros jóvenes (que entienden que sus condiciones de vida mejorarán recorriendo el camino fácil y rápido de la criminalidad), son los elementos
que elevan los índices del crimen y, por ende, este es el punto de partida sobre el cual crearemos una política de colonias seguras.
El abordaje de la criminalidad está estrechamente relacionado con la corrupción, por lo cual debemos fortalecer las entidades orientadas a procurar el bienestar y la seguridad pública de todos los ciudadanos a través de la Policía Nacional y la fiscalía, facilitándoles los recursos que les permitan, con autonomía, ejercer con éxito sus funciones. Esto se debe hacer, no obstante, en constante vigilancia de que no se comentan actos de abuso de poder. Estas dos entidades, que incluso han llegado a encontrarse en disputa, deben de trabajar en coordinación, por lo cual la creación de los protocolos de acción y combate al crimen deben estar establecidos de mutuo acuerdo, y su implementación se hará al pie de la letra.
Así mismo, la pobreza y el consumismo son elementos que alimentan el crimen organizado. Construiremos los escenarios propicios para el desarrollo de los jóvenes, ofreciéndoles alternativas a los adolescentes que se integran a maras o bandas del crimen por la falta de oportunidades reales que den solución a sus problemas.
Existen casos de éxitos reconocidos a nivel internacional como el de Nueva York en la década de los 90. En este caso el alcalde promovió la creación de centros recreativos y educativos protegidos donde los jóvenes establecieron sus propias subculturas, en torno a sus intereses y necesidades comunes. Esto condujo a estos jóvenes a enfocar su energía en actividades productivas y recreativas como el aprendizaje de un oficio, el desarrollo de habilidades deportivas o artísticas, entre otras, e incluso generó un sentido humanitario. Esto llevó a los beneficiarios de estos centros a realizar servicios sociales dentro de sus propias comunidades, y así
encontraron una solución a sus conflictos, a través de actividades confiables, seguras y sostenibles en el tiempo, que les permitieron desarrollarse de manera integral y no excluyente a la sociedad, como agentes de cambio y no de daño. Esto es lo que haremos por nuestros jóvenes.
El crimen organizado se alimenta de la pobreza, por esto es primordial fomentar las fuentes de generación de empleo y autoempleo, la dignificación del ser humano de manera individual y colectiva, la vigilancia al respeto de los derechos humanos de los niños y niñas que son abusados y que crecen en un sistema en el cual consideran estos maltratos naturales, al extremo de que con los años pasan de ser víctimas a convertirse en victimarios.
Es responsabilidad del Estado luchar, si no por el idílico de la igualdad de oportunidades, al menos por oportunidades para todos, por lo cual centraremos esfuerzos, más que entablar un fuego cruzado con los criminales de hoy, sentando las bases para la deserción de los jóvenes de las maras y bandas, y haciendo más difícil el proceso de reclutamiento de adolescentes, facilitándoles lugares donde encontrar distracción y aprendizajes que les lleven a establecer los propósitos sanos para sus vidas.
Las balas no se combaten con más balas, aunque es claro que en ocasiones su uso es indispensable. Debemos dotar a nuestra Policía Nacional de los conocimientos y prácticas que les permitan reaccionar de manera oportuna y contundente ante el crimen.
Estableceremos alianzas con países que en materia de seguridad son expertos, apoyándonos en sus conocimientos y en la experiencia que poseen.
¿Qué hacer con el gran tamaño y la baja eficiencia del sector público?
Un país en el cual el sector público consume la gran mayoría de los 125 mil millones de lempiras del presupuesto nacional en gasto corriente no puede ser sostenible en el largo plazo. Los mismos funcionarios del actual gobierno han reconocido en distintas instituciones que existen miles de empleados innecesarios.
Es fundamental reactivar el servicio civil a través de auditorías de puestos y funciones en todas las instituciones públicas para que se pueda determinar cuáles empleados públicos están trabajando para los hondureños y cuáles no.
Otro punto determinante es que en las áreas donde se dan servicios directos a los hondureños, como salud, educación, carreteras, es esencial profundizar el proceso de descentralización con participación de la ciudadanía como auditores sociales de dichos servicios.
¿Cómo piensa usted disminuir los índices de corrupción en el país y qué objetivos reales se podrían alcanzar en los 4 años del próximo gobierno? Mis principios y experiencias me permiten afirmarles que disminuiremos la corrupción cuando sea Presidente, pero debemos reconocer con desagrado lo arraigada que la misma está en nuestro país. Muchos consideran que este es un mal propio de los políticos o de las entidades de Estado.
Lo cierto es que nuestra sociedad, en todas sus dimensiones, ha sido afectada por personas que se han permitido y se les ha permitido abusar de sus recursos, conocimiento o poder, para beneficio propio en demérito del bien de su entorno, valiéndose de la manipulación de factores en la mayoría de los casos. Con frecuencia los jóvenes son alentados a tomar este camino que en algunas ocasiones genera hasta reconocimientos.
El combate a la corrupción es, en mi agenda de trabajo personal y política, un eje transversal que comienza con los actos sencillos y cotidianos del día a día. Respetar los derechos de nuestros conciudadanos, desde la fila de espera en los bancos, hasta la denuncia implacable de los hechos que podamos probar. Sin los mismos, creamos confrontaciones que no logran ser resueltas y, por ende, incrementan el malestar general de todos los hombres y mujeres fieles a sus principios, sus familias y a su patria, los cuales, vale destacar, son la mayoría, aunque sean anónimos.
Los objetivos son claros, no obstante el abordaje o la implementación de una política anticorrupción y de transparencia requiere no solo del compromiso de los gobernantes y funcionarios públicos. Esta lucha encuentra su fortaleza en cada hondureño que no le basta con no ser corrupto, que está dispuesto a dar “la milla extra” para no permitir la corrupción en su entorno inmediato.
Tenemos que construir juntos ese camino desde el gobierno. Cuando sea electo Presidente trabajaremos este tema con un efecto cascada. Cada Secretario de Estado, cada gerente, y cada funcionario, llegará a ocupar los cargos solo si cumple con un filtro esencial y sencillo: ser una persona de reconocida trayectoria por su capacidad y honradez.
Partiendo de esto, inculcaremos una cultura administrativa desde el Ejecutivo, de servicio a la sociedad, con una fuerte convicción de intolerancia a los actos de corrupción y trabajando arduamente en los sistemas que nos permitan que cada centavo administrado por el Ejecutivo sea trasparentado en informes de rendición de cuentas periódicos y públicos.
No aceptaremos demoras sobre estos informes. Nos apoyaremos en el Tribunal Superior de Cuentas, que contará con los recursos necesarios para cumplir su labor con excelencia. Ellos también serán objeto de evaluación, teniendo que ser ejemplo en la presentación de sus informes de gastos e ingresos, en forma y tiempo.
Paralelamente, trabajaremos con la sociedad civil, tanto la organizada como la de a pie, para que la denuncia de todo acto de abuso de poder, malversación de fondos y demás conexos, puedan ser denunciados, investigados y enjuiciados, según sea el caso. El pueblo no le debe de temer a sus gobiernos. Los gobiernos le deben de temer al pueblo, porque el pueblo debe ser el primero en exigir y señalar la corrupción. Le daremos herramientas confiables y los recursos necesarios a la ciudadanía para que así sea.
Mi gobierno será transparente y respetará la institucionalidad de cada entidad, dándole total independencia a la Fiscalía para que ejerza su labor, ejecutando con libertad las acciones que correspondan ante todo caso de malversación de fondos del Estado.
De igual forma, la educación de todo nivel deberá contener enseñanza y práctica de los valores sociales y patrióticos, que nos permitan que el proceso de supresión de la corrupción se mantenga vigente, indistintamente a los mandatarios.
Objetivamente, les digo que podemos hacer mucho, ya que si lo hacemos desde el Ejecutivo, con la voluntad y apoyo del pueblo, tendrá un efecto dominó en toda la sociedad.
¿Qué piensa hacer para fortalecer las instituciones del estado democrático hondureño y qué objetivos se plantea alcanzar en el período de gobierno?
La democracia es el mejor sistema político que ha diseñado el hombre y el único utilizado por los países desarrollados. Para que la democracia funcione deben de cumplirse, entre otros, los siguientes preceptos básicos:
1.
Separación e independencia de poderes. No permitiré injerencia entre Poderes del Estado. No presionaremos a la Corte por fallos ni amenazaremos al Congreso Nacional no realizando las transferencias de fondos asignados, como ha sido costumbre en los últimos años. Fomentaremos el diálogo y la coordinación de esfuerzos entre los Poderes del Estado, basados en propuestas concretas sobre los temas específicos y no en intereses particulares o políticos.
2.
Libertad de expresión: Otro de los principios inviolables de una democracia es la libertad de expresión. La defenderemos a toda costa, aun y cuando esta sea utilizada para criticar a nuestro gobierno. Jamás amenazaremos ni crearemos leyes que atenten contra la libertad de expresión.
3.
Estado de derecho: Ningún ciudadano, y menos los funcionarios públicos, pueden estar por encima de la ley. En mi gobierno todos y cada uno de los servidores públicos cumplirán y harán cumplir la Constitución y sus leyes. Los que no lo hagan, yo personalmente me encargaré de que sean juzgados con todo el peso de la Ley.
4.
Si cumplimos estos preceptos básicos de la democracia, sumados a la buena gestión económica de mi gobierno, de la cual hemos hablado, todos los hondureños volveremos a tener confianza en nuestra institucionalidad.
¿Cómo puede salir adelante un país que no planifica y trabaja a mediano y largo plazo; y qué piensa hacer si es electo para cambiar esta dinámica?
En febrero de 2010 se aprobó la ley para el establecimiento de una Visión de País y la adopción de un Plan de Nación. Es fundamental darle seguimiento, haciendo las necesarias revisiones y ajustes del caso, contando con la participación de los diferentes actores sociales. Esto es determinante, ya que en nuestro país debemos de empezar a actuar con políticas de Estado, que perduren más allá de los períodos de gobierno.
Vamos a priorizar las acciones concretas por cada sector, con los que obtendremos resultados a corto plazo, de manera que la población pueda percibir que la democracia en la que vivimos empieza a funcionar.
¿Qué enfoque y prioridad dará a la diáspora hondureña? La migración es una expresión de la necesidad de evolución de la raza humana: creadora de sociedades y fuente de desarrollo. Siendo hondureños, tanto los que habitamos el territorio nacional, como los que se han visto en la necesidad de emigrar, ambos con iguales derechos y en consecuencia, por parte del Estado, con igual responsabilidad de atender sus necesidades; mi gobierno tendrá como prioridad dar respuesta a las situaciones tanto de riesgo como de oportunidades resultado de la emigración.
Para ello implementaremos las estrategias efectivas, con el apoyo de los organismos de cooperación internacional y ONG que constantemente muestran su interés y compromiso por colaborar con la ejecución de proyectos de esta naturaleza. Lo haremos implementando la ya aprobada Política Nacional de Atención al Emigrante (enero de 2008), la cual aborda esta temática tanto desde la perspectiva individual como colectiva, con más de 50 proyectos, los cuales incluyen; la promoción y protección de los Derechos Humanos de los emigrantes, tanto en tránsito, destino, como en caso de retorno voluntario o no.
El fortalecimiento de las relaciones con los países de destino, procurando fomentar los procesos de contrataciones en origen o migración legal, bajo la primicia irrefutable de que este recurso humano es productivo y fuente de desarrollo.
Reconocimiento, establecimiento y apoyo a los puentes internacionales de remesas, comercio y familias de los emigrantes, vinculado cada municipio, cada sector económico y cada hogar con sus miembros en el extranjero, creando diversos proyectos como la exportación de productos nostálgicos artesanales, a través de la creación de microempresas, mejorando así las condiciones locales y fortaleciendo la identidad nacional del emigrante.
Esto puede llegar a inspirar un retorno exitoso del que partió, y así en consecuencia un reintegro de las familias, que hoy se encuentran separadas, desmembradas; sin un padre, sin una madre o un hijo, y con la angustia de perderles con los años.
Hondureños somos todos, mi compromiso es con los que se quedan como con los que se han marchado, pero que llevan siempre consigo la condición, primero, de ser “seres humanos” con derechos y responsabilidades, y segundo, de “ser hondureño”, se encuentren donde se encuentren.
¿Qué hacer para que la ruptura institucional y social que se produjo en el 2009 quede atrás?
La crisis de 2009 se produjo por el incumplimiento de los políticos de la Constitución y las leyes. Por lo tanto, la única manera de superar esta coyuntura es cumplir y hacer cumplir las leyes en todo momento.
Eso es lo que yo haré. Es importante también entender que existen problemas estructurales que no hemos podido solventar, y que requieren de la participación de todos los actores sociales, políticos y económicos para superarlos, creando consensos específicos sobre temas torales, en base a propuestas concretas.
¿Qué papel debe jugar en Honduras la comunidad internacional?
El rechazo de diversos organismos regionales e internacionales, tanto políticos como económicos, dañó severamente la imagen y la economía del país después de los hechos del 28 de junio de 2009.
Afortunadamente, después de meses y muchas negociaciones fallidas, se contó con esfuerzos de mediación y un proceso de negociación que fue flexibilizando la posición de la misma con Honduras y que desemboca en la firma del acuerdo de Cartagena, reincorporando a Honduras a la OEA y logrando ampliar las relaciones internacionales.
El rol de la comunidad internacional en los países en vías de desarrollo, como Honduras, en donde prevalece la pobreza y la inseguridad y la disparidad son altas y los sistemas democráticos no se encuentran completamente fortalecidos; debe estar orientado a lograr objetivos internacionales de desarrollo, así como cumplir la función de apoyo y cooperación de democracia, gobernabilidad, justicia, seguridad y el fortalecimiento de las institucionalidad y transparencia. Esta ayuda debe ser tanto de forma técnica como financiera, y basada en las políticas y planes de desarrollo que nosotros como sociedad construyamos, y no impuestas ni desde el norte ni desde el sur.
Fortaleceremos las relaciones con países que han demostrado un acelerado crecimiento y un papel de liderazgo internacional como es el caso de los BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica) y otras economías asiáticas, incluida China continental, fomentando el intercambio comercial, político y cultural.
La promoción y protección de los derechos humanos y de las libertades fundamentales (libertad de expresión, etc.) deben también ser consideradas como un objetivo prioritario de la comunidad internacional en Honduras.
En Honduras, la comunidad internacional debe enfocarse también en lograr una mayor participación e inserción de la sociedad civil para realizar auditorías sociales, exigiendo mayor transparencia y rendición de cuentas. Adoptar medidas para apoyar los esfuerzos nacionales que fortalezcan el sistema democrático, la seguridad jurídica, el estado de derecho y la separación de poderes.
¿Cuánto tiempo más puede seguir el rumbo que ha llevado durante los últimos 32 años la democracia hondureña antes de que tengan que intervenir en el país los cascos azules de las Naciones Unidas, como ha podido suceder en países como Haití, donde colapsó la institucionalidad y por lo tanto el resto de la sociedad?
Todos y cada uno de los hondureños somos responsables de evitar que situaciones como las ocurridas en Haití lleguen a pasarnos, y soy optimista en que no nos veremos en esta situación.
Nuestra sociedad ha demostrado en las circunstancias más críticas su capacidad de afrontar los retos y salir adelante. Pero para esto es importante que trabajemos todos como equipo, con principios claros y aportando cada quien, desde nuestro espacio público o privado, lo que nos corresponda.
Sin duda alguna, en estos 32 años de democracia no hemos podido resolver todos los problemas que aquejan a nuestra sociedad. Sin embargo, no podemos ni darnos por vencidos ni mucho menos creer que es un sistema distinto el que mejorará nuestra situación. Lo que ha fallado no es la democracia ni Honduras, sino algunos hondureños que han ocupado posiciones de poder y no han cumplido, por eso de ahora en adelante todos debemos cumplir y así lo haremos.
¿Qué valor da usted al espíritu de la selección olímpica de fútbol de Honduras en Londres 2012? ¿Cuál cree usted que debe ser la participación de estos muchachos en el reto de clasificar a Brasil 2014 y qué cree usted que puede aprender el país de esta selección olímpica?
Sin lugar a dudas los muchachos que nos representaron en los Juegos Olímpicos no solo nos dejaron la alegría de los goles, la adrenalina en cada juego y la esperanza de un futuro prometedor de la actual Selección Nacional de fútbol Sub 23. A su vez son un claro ejemplo de los valores que deben representar a las sociedades en desarrollo.
Durante los partidos, no solo disfruté sudando la camiseta, asimismo compartimos con mi familia y amigos conversaciones en torno al rol tan importante que tienen estos muchachos dentro de nuestra sociedad, siendo vivo ejemplo que en la carrera de la vida tendremos competencia, oponentes, contiendas, juegos que intentamos ganar, y las diferentes cosas que podemos ganar. Todos deseábamos clasificar para las finales, y aunque se perdieron partidos, nuestros muchachos ganaron; ganaron reconocimiento internacional como buenos jugadores tanto técnicamente como por su valor y coraje, o como bien conocemos y con lo que nos identificamos: garra catracha.
Pero el ejemplo que ellos nos dan va más allá, está en los valores asociados a los comportamientos de estos jugadores tanto dentro de la cancha como fuera de ella; ética, juego limpio y honestidad, patriotismo, dignidad, salud física y metal, afán de superación, carácter y educación, diversión y alegría, trabajo en equipo, dedicación y compromiso, respeto por las reglas y las leyes, respeto por uno mismo y los otros participantes y valor, entre otros.
En conjunto, estos valores son representativos de una comunidad solidaria, en la cual si ganan el partido por un gol ganan todos, si no ganaron, bueno, nunca he escuchado a un jugador de fútbol hondureño culpar a otro de una derrota. Podemos aprender mucho de estos jugadores, en particular lo que más les agradezco es que nos representen con orgullo y felicidad.