La exclusión de casi mil muertos
de la estadística oficial de homicidios ocurridos en el primer semestre de 2013 no debe tener aroma político.
El sociólogo de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras, Pablo Carías, cree que el gobierno busca minimizar el tema de la inseguridad para mejorar su imagen con fines electoreros.
“Sin lugar a dudas el gobierno trata de minimizar el tema de la seguridad porque este tema se ha politizado”, dijo Carías.
Con más claridad señaló que “de los dos lados”, refiriéndose a la oposición y al oficialismo, “hay sobredimensión, unos ocultándolo y otros tratando de exagerarlo (cifra de muertes) con el propósito de ganar simpatías en un momento cuando ya estamos próximos a desarrollar el proceso electoral”.
Las elecciones nacionales se realizarán el próximo 24 de noviembre y el tema de seguridad ha comenzado a relucir en las campañas de los aspirantes.
El Ministro de Seguridad, Arturo Corrales, descalificó el procedimiento que hace el Observatorio de la Violencia para medir la tasa de homicidios
en vista de que, asevera, no aplica un protocolo internacional para ese fin.
Según Corrales, el Observatorio registró 918 homicidios sobre los que Medicina Forense no ha emitido dictamen o autopsia respectiva y por ende no deben contarse como oficiales.
¿Entonces esos mil muertos no deben ser contabilizados como homicidios?, se le preguntó a Corrales, quien textualmente respondió: “No por la tasa de homicidios anuales; sí deben de estar tomados en cuenta en el contador de incidencias, pero en el contador de homicidios hasta que plenamente haya sido declarado como un homicidio”.
“Pero si nadie vio el cadáver, nadie sabe el nombre de la persona y no hay denuncia, eso no puede formar parte de la columna de homicidios; tiene que formar parte de la columna de casos de posibles muertes por averiguar”, insistió el funcionario.
El Observatorio de la Violencia computó 3,547 homicidios de enero a junio de 2013, pero según el criterio de Corrales, al rebajarse 918 muertes que no tienen autopsia, la cifra bajaría a 2,629.
La tasa de homicidios por cada 100 mil habitantes cerrará en 2013 en 80 por cada 100 mil habitantes, pero si se aplica el recorte del que habla Seguridad, una cifra quedaría “por las partes bajas de los 70”, según las declaraciones de Corrales dadas en grabadora a EL HERALDO.
El Observatorio de la Violencia depende de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH).
En 2012 la tasa de homicidios por cada 100 mil habitantes fue de 85.5, por lo que aplicando la proyección de Corrales, el pais registraría la impresionante baja de 15 puntos en la tasa de homicidios.
“Me parece que el ministro Corrales se ha apresurado, se ha adelantado y pareciera que es un propósito de opinión púbica”, dijo el sociólogo, un juicio que también dio la rectora de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras, Julieta Castellanos.
Los registros
Si bien los 918 homicidios no aparecen en los registro de Medicina Forense, sí existen en los partes de la Policía Nacional y por ende el Observatorio de la Violencia los considera oficiales.
La otra fuente que consulta el Observatorio de la Violencia es la Dirección Nacional de Investigación Criminal.
“Validar (los homicidios) solo en la medida que hay un informe de medicina legal, eso sería igual como si de los nacimientos en Honduras solo se apuntaran los que se producen (en) hospitales públicos y privados y no se atendieran los nacimientos de las comadronas en las áreas rurales”, remarcó.
Estadística no es el problema
A juicio de Pablo Carías, la Secretaría de Seguridad
y el Observatorio de la Violencia deben buscar un método uniforme para la medición de homicidios.
El problema no debería de ser estadístico porque “los números son inocentes”, sino de generar políticas adecuadas para enfrentar el problema.
EL HERALDO hizo varios intentos para localizar al ministro de Seguridad para pedirle su opinión sobre las fuertes críticas que se han hecho por haber proyectado que la tasa de homicidios bajaría a unos 70 por cada 100 mil habitantes, pero no contestó su teléfono celular.
Una asistente del funcionario indicó que posiblemente Corrales se encontraba en una sesión y por eso no podía atender por el móvil.
Sacan provecho
Para el analista jurídico Raúl Pineda Alvarado, los continuos cambios en los mandos de dirección en la Secretaría de Seguridad han sido muestra de que no hay una política integrar para el combate a la criminalidad.
La criminalidad se ha aprovechado de las continuas pifias del gobierno para retar al gobierno y mostrar que le está ganando la batalla.
“La delincuencia ha demostrado que le ha ganado la batalla a la Policía, y lo hace con una actitud de grotesca provocación para hacer ver mal a la institución”, insistió.
Según Pineda, es irrelevante la discusión entre el Observatorio de la Violencia y Seguridad sobre la cifra real de homicidios porque la sociedad está consciente de que sea cual sea el número verdadero, Honduras presenta registros alarmantes de muertes violentas.
Respecto a las divergencias de cifras de homicidios entre Seguridad y el Observatorio de la Violencia, Pineda consideró que ello no aporta nada a la lucha contra la criminalidad.
“Hoy se cae en un debate que tiene un resultado irrelevante sobre quién tiene la razón, siempre es exageradamente elevada la tasa de muertes para un país como Honduras. Cuando se trata de cifras brindadas por la Secretaría de Seguridad, esta entidad ha terminado decepcionando a la ciudadanía”, dijo Pineda.
Puso como ejemplo el anuncio hecho acerca de que más de 2,000 policías eran “fantasmas” porque cobraban y no realizaban su labor, pero al final solo se acreditó que en esa condición estaban 379 elementos.
“La mayor parte de los ciudadanos saben que muchos policías cuidan a personas y familias de políticos y empresarios”, cuestionó.
Parte del fracaso de la política de seguridad estatal ha sido por mantener casi inoperativa a la Dirección Nacional de Investigación Criminal, pues a veces “no hay ni papel para apuntar denuncias”, apuntó Pineda.
Mortandad
Honduras registró entre el año 2000 y junio del 2013 la muerte violenta de al menos 57,100 personas víctimas en su mayoría de armas de fuego y armas blancas, de acuerdo a datos del Comisionado Nacional de los Derechos Humanos.
Solo en los primeros 41 meses de gestión del presidente Porfirio Lobo perdieron la vida en circunstancias violentas alrededor de 23,600 personas.
“Los homicidios reportados en la presente administración representan alrededor del 41% del total de muertes violentas registradas en los últimos 13 años y medio”, se destaca en el reporte divulgado ayer.
La violencia en el país se ha convertido en uno de los mecanismos y prácticas más frecuentes y “cualquier persona, en cualquier lugar y circunstancia, puede convertirse en víctima de la violencia, llegando inclusive a ser víctima de la privación de la vida”, expresó el titular del Conadeh, Ramón Custodio.
Un alto porcentaje de las quejas atendidas por el Conadeh están relacionadas con víctimas que han quedado desamparadas ante la impunidad, la inacción o la ineficiencia del sistema de procuración y administración de justicia, dijo Custodio.