Ante el anuncio del retiro de Honduras de los voluntarios del Cuerpo de Paz estadounidense, algunos analistas temen que pueda haber 'un efecto dominó'.
De acuerdo con las consideraciones de Graco Pérez, experto en relaciones internacionales, otras instituciones de cooperación internacional que tienen voluntarios en el país podrían tomar la misma determinación de retirar sus conciudadanos para garantizar su seguridad.
El Cuerpo de Paz estadounidense anunció el miércoles que no permitirá que sus 168 voluntarios retornen a Honduras después de las festividades de Navidad y Año Nuevo, debido al alto índice de inseguridad.
De acuerdo con las informaciones que maneja el canciller hondureño, Arturo Corrales, esta es una medida con carácter transitoria.
Entonces, según lo que dejó entrever el canciller, los voluntarios del Cuerpo de Paz podrían retornar a Honduras en un tiempo prudencial.
Esta posibilidad no ha sido confirmada ni por la embajada de Estados Unidos acreditada en Tegucigalpa ni tampoco por la página oficial que el Cuerpo de Paz tiene en la Internet.
Lo que sí se ha confirmado es que Honduras no avanza en el combate de la inseguridad y debido a eso el Cuerpo de Paz abandona el país.
Según el propio mandatario, Porfirio Lobo Sosa, en Honduras es donde los voluntarios sufren más los actos delincuenciales. Adicionalmente, los datos informan que Honduras es el país con mayor tasa de homicidios en la región y probablemente de Latinoamérica con 82.1 muertes por cada cien mil habitantes.
En el continente no hay ninguna otra nación que supere a Honduras. El Cuerpo de Paz también anunció que suspendería los entrenamientos en El Salvador y Guatemala, pero sus voluntarios continuarán sirviendo en esas naciones. Estados Unidos argumentó razones de inseguridad para adoptar esas determinaciones. En El Salvador la tasa de homicidios es de 66 por cada cien mil habitantes y en Guatemala es de 41.4.
Gobierno se lamenta
Consultado sobre la decisión de Estados Unidos, el presidente Porfirio Lobo lamentó el retiro de los voluntarios norteamericanos.
'Es muy lamentable para nosotros que una presencia que hemos tenido en Honduras por muchísimos años, que son voluntarios que colaboran mucho en diferentes latitudes', dijo.
El mandatario sostuvo que Honduras es uno de los países en donde los índices delincuenciales han afectado más a los miembros de la misión de ayuda estadounidense.
'Lamentablemente somos uno de los países en los que han habido más miembros del Cuerpo de Paz que han sido afectados por actos delincuenciales', aceptó.
El canciller Arturo Corrales reconoció que este tipo de decisiones 'sí impacta', pero propuso que la Operación Relámpago sea la panacea para disminuir los índices de inseguridad en el país.
Corrales afirmó que, incluso el Cuerpo de Paz ha dado fe de los excelentes resultados de la Operación Relámpago, sobre todo en el departamento de Olancho. Hay que destacar que el Cuerpo de Paz no se ha pronunciado de manera oficial sobre este aspecto.
'No hay duda que el retiro del Cuerpo de Paz estadounidense sí afecta, no hay duda, pero no podemos llorar sobre la leche derramada, debemos acelerar el paso. Hay que retroalimentar a través de consulados las acciones que se tomarán para mejorar la seguridad', dijo el Canciller.
Para Graco Pérez, la situación es más compleja que simplemente ampliar los operativos. 'Los voluntarios del Cuerpo de Paz han estado por 50 años en Honduras, no se marcharon ni cuando la época de la guerra fría ni en los conflictos internos centroamericanos de los 80 en los que Honduras fue involucrada por los vecinos países, entonces no se trata solo de ampliar operativos, la situación es más compleja', argumentó.
El experto mencionó que en el país hay voluntarios de Japón, Taiwán, Corea, iglesias, organismos no gubernamentales y universidades de otras latitudes. 'Las personas que envían estos voluntarios están pensando en la imagen que hoy tiene Honduras, por el mensaje que mandó Estados Unidos de que somos un país altamente violento e inseguro', planteó Pérez.