Tegucigalpa, Honduras.- Arresto provisional por el término que señala la ley hasta la celebración de la próxima audiencia, le dictó un juez natural al extraditable hondureño Mario Roberto Flores Mejía.
El connacional compareció esta tarde en la audiencia de información ante un juez de extradición de primera instancia, en la Corte Suprema de Justicia (CSJ).
Es solicitado en extradición por el Tribunal Municipal de Filadelfia, en el Estado de Pensilvania, Estados Unidos. Esta judicatura de la nación del norte acusa al hondureño Mario Flores, de la comisión de los delitos de asesinato, secuestro, agresión por incidente y delitos relacionados, en perjuicio de una menor de edad.
En la audiencia de información se le notificó, tanto al ciudadano, como a su apoderado legal, sobre los cargos que ese Tribunal Municipal de Filadelfia presentó y que remitió a la justicia hondureña, así como los derechos que le asisten durante este proceso judicial.
La medida cautelar de arresto provisional deberá de cumplirla en la Penitenciaría Nacional de Támara, en el valle de Amarateca, Distrito Central. El juez convocó a las partes procesales de este proceso de extradición, para el lunes 16 de marzo, a las 9:00 de la mañana, para el desarrollo de la audiencia de presentación y evacuación de medios de prueba.
Acusación
Mario Flores, de 50 años de edad, es originario del municipio de Choloma, en el departamento de Cortés, pero residía en una zona montañosa del término municipal de Lepaera, en Lempira, dónde fue capturado por elementos de la Agencia Técnica de Investigación Criminal (ATIC).
En el año 2007, el Buró Federal de Investigaciones de Estados Unidos (FBI, por sus siglas en inglés), catalogó al hondureño como uno de los diez criminales más buscados por esta agencia de seguridad; incluso se ofreció una recompensa de 250 mil dólares, a quien brindase información que condujera a su captura.
Los cargos que se le imputan a Mario Roberto Flores Mejía, están relacionados con el secuestro y asesinato de una menor de edad de cinco años de edad, hecho ocurrido el 29 de julio del año 2000 en Filadelfia, Estados Unidos.
El cadáver de la infanta fue encontrado envuelto en bolsas plásticas el 3 de agosto, cinco días después del crimen. Reportes policiales de aquel momento, afirmaron que la menor tenía signos de abuso sexual.