Tegucigalpa, Honduras.- Ante el brote de influenza aviar del tipo A, subtipo H5, detectado en aves silvestres en el occidente del país, las autoridades del Servicio Nacional de Sanidad e Inocuidad Agroalimentaria (Senasa) analizan declarar emergencia.
Hasta el momento, las autoridades han contabilizado más de 450 zopilotes negros muertos en la comunidad de El Higuito, Talgua, en el departamento de Lempira, zona fronteriza con Copán.
Tras el brote, personal de Senasa activó protocolos de contingencia en la zona afectada, incluyendo la recolección, incineración y enterramiento de los restos de aves, con el objetivo de evitar la diseminación de la enfermedad hacia otras especies, especialmente aves domésticas o de producción.
En ese sentido, se analiza declarar una emergencia ante la situación que está afectando a centenares de aves silvestres.
Josué Lemus, epidemiólogo de Senasa, explicó que esta medida permitiría una respuesta interinstitucional más amplia, facilitando la movilización de recursos, la implementación de medidas epidemiológicas y una acción más rápida para contener la propagación del virus.
"Es algo que se esté evaluando en este momento; la declaración de emergencia es un paso prioritario y muy importante para el Senasa porque le permite que se pueda brindar una respuesta interinstitucional, llama a las demás instituciones a cooperar ante este tipo de situaciones", dijo el experto.
Desde que se detectaron los primeros casos de aves silvestres muertas por la influenza aviar A H5N1, los equipos técnicos han intensificado la vigilancia epidemiológica en comunidades cercanas.
Según Lemus, ya se han visitado al menos 90 comunidades y se ha monitoreado un estimado de 150,000 aves de traspatio, sin detectar hasta el momento signos de enfermedad ni mortalidad en estas poblaciones.
"Las aves que hemos evaluado están sanas, lo que nos da cierta tranquilidad; sin embargo, no podemos bajar la guardia y debemos mantener la vigilancia activa", dijo.
Las autoridades reiteraron el llamado a la población a no manipular aves silvestres enfermas o muertas y reportar cualquier hallazgo a Senasa.
Asimismo, recomendaron reforzar las medidas de bioseguridad, evitando el contacto entre aves silvestres y domésticas, así como proteger adecuadamente los alimentos destinados a animales de patio.
En el caso de las granjas avícolas, se instó a maximizar los protocolos de bioseguridad para prevenir cualquier posible contagio que pueda afectar la producción nacional.