Tegucigalpa, Honduras.- Las maras y pandillas declaradas estructuras terroristas tendrán medidas más estrictas dentro de los centros penitenciarios tras la aprobación de la Ley Especial para Combatir el Terrorismo, Maras y Pandillas.
“¡Se les acabó el tiempo!”, posteó el presidente del Congreso Nacional, Tomás Zambrano, quien resaltó que “los privados de libertad de alta peligrosidad deberán estar bajo un régimen especial de alta o máxima seguridad”.
Las medidas también incluyen controles estrictos de visitas, comunicación y alimentación.
“Desde los centros penales no se puede seguir ordenando delitos. Vamos a trabajar en equipo por la seguridad de Honduras”, posteó el presidente del Congreso Nacional en su cuenta de X.
“Todas las bancadas respaldaron esta iniciativa porque es clamor del pueblo”, dijo Zambrano en una entrevista con HCH la mañana de este miércoles.
Zambrano reconoció que era urgente fortalecer las medidas dentro de los centros penitenciarios. “Por más que se saque de las calles a algunos delincuentes, tienen ciertas libertades en los centros penales; desde los centros penales ordenan la comisión de ilícitos”, señaló.
La Ley Especial para Combatir el Terrorismo, Maras y Pandillas fue aprobada en el Congreso Nacional por unanimidad de votos, tan solo días después de que el Consejo Nacional de Defensa y Seguridad (CNDS) declarara como asociaciones terroristas a tres organizaciones criminales.
Fue el ministro de Seguridad, Gerzon Velásquez, quien confirmó que las tres estructuras criminales declaradas terroristas eran la Pandilla 18, la MS-13 y el Cártel del Diablo.
Endurecen medidas
Las estructuras terroristas deberán permanecer en cárceles de máxima seguridad y, dentro de ellas, estarán bajo un régimen de aislamiento individual.
La ley elimina por completo las visitas conyugales íntimas y restringe las visitas familiares a casos excepcionales mediante cabinas de vidrio de alto impacto o medios electrónicos controlados, impidiendo cualquier tipo de contacto físico.
Sin embargo, las medidas no solo cambian dentro de las cárceles. La ley modifica las normativas orgánicas de la Policía Nacional y de la Policía Militar del Orden Público (PMOP), fijando como mandato prioritario el rastreo, la prevención y la desarticulación de estas organizaciones armadas.