Las autoridades de la Secretaría de Salud instalarán un software para llevar un control específico de los pacientes renales, ya que consideran que existen anomalías en el total del pago que exigen los proveedores.
Mientras persiste la confusión por el total de la deuda, ayer un grupo de pacientes renales realizaron un plantón frente a casa presidencial para exigir respuesta inmediata del gobierno.
Hace algunos días la empresa Diálisis de Honduras amenazó con reducir de tres a dos la dosis que necesitan los pacientes debido a la falta de pago.
Según los representantes de está empresa, la deuda asciende a 50 millones de lempiras, sin embargo, las autoridades de la Secretaría de Salud aseguraron que ya se han realizado varios pagos.
“Nosotros hemos hecho desembolsos por el monto de 82 millones de lempiras hasta el mes de julio a la empresa Diálisis de Honduras, esto significa que por parte del hospital Escuela se han pagado 29.9 millones de lempiras”, detalló la ministra de Salud Roxana Araujo.
Agregó “y por parte del hospital Mario Catarino Rivas se han pagado 52.7 millones para un total de 82 millones aproximadamente hasta el mes de julio”.
Araujo argumentó que el monto reclamado por la empresa proveedora puede ser menor considerando la cantidad de millones que han sido cancelados.
“Consideramos que la deuda es menor, nosotros hemos honrado los pagos hasta el mes de julio, a la otra compañía Dicosa, a quien se le adeuda 48 millones de lempiras, le hemos pagado solo 24 millones en lo que va del año, si consideramos estos 24 millones contra los 82 que le hemos pagado a Diálisis de Honduras es una cantidad bastante considerable”, manifestó Araujo.
La funcionaria informó que se ha realizado una solicitud de préstamo en el Banco Centroamericano de Integración Económica para honrar la deuda con los proveedores hasta el mes de diciembre y evitar que se sacrifique a los pacientes.
Araujo comentó que en un convenio firmado entre el exministro de Salud, Arturo Bendaña, y las compañías se acordó instalar un software para llevar un control específico de los pacientes y ahora será aplicado para evitar confusiones de deudas.