Tegucigalpa, Honduras.- La comisión de presupuesto del Congreso Nacional y la Secretaría de Finanzas (Sefin) instalaron este viernes una mesa técnica para analizar el proyecto reformulado del Presupuesto General de la República 2026.
El proceso marca el inicio de la ruta legislativa para dictaminar la iniciativa, socializarla con sectores de la sociedad civil y llevarla a votación en el pleno del Congreso.
La meta trazada por el Poder Legislativo es aprobar el presupuesto el lunes 20 de abril, por lo que el análisis técnico y político se desarrollará en un plazo de 10 días.
El proyecto reformulado, remitido el jueves por el Poder Ejecutivo, asciende a 444,265.8 millones de lempiras. La cifra representa una reducción de 25,000 millones de lempiras en comparación con la propuesta elaborada anteriormente.
Según lo expuesto por las instituciones involucradas, la revisión estará a cargo de equipos técnicos del Congreso y de Finanzas, que deberán evaluar los ajustes incorporados al documento antes de emitir el dictamen correspondiente.
La discusión del presupuesto será clave para definir la distribución de recursos del Estado durante 2026 y el margen de maniobra fiscal del próximo ejercicio.
Según el secretario de Finanzas, Emilio Hércules, el ajuste responde a una instrucción directa del presidente Nasry Asfura para “ordenar la casa” y priorizar la reducción del gasto corriente, así como frenar el crecimiento de la masa salarial, que —según el funcionario— ha presionado las finanzas públicas en los últimos años.
"Se trata de un presupuesto real y realizable; tenemos muy claramente definidos cuáles son las fuentes de financiamiento para poder ejecutar estos recursos. Antes de endeudarnos más, tenemos que ordenar la casa, reduciendo el gasto corriente para inyectarle recursos a la inversión pública", explicó.
El funcionario detalló que el presupuesto está alineado con una estrategia de austeridad orientada a corregir el aumento del 62% que registró el presupuesto en el último quinquenio, sin que ese incremento se tradujera en un crecimiento económico equitativo para el país.
El presidente de la Comisión de Presupuesto, diputado Mario Pérez, informó que el calendario de trabajo será intensivo, ya que toda la próxima semana estará dedicada a reuniones de socialización con distintos sectores.
Entre los convocados figuran la Asociación para una Sociedad más Justa (ASJ), el Consejo Nacional Anticorrupción (CNA) y varias secretarías de Estado, en el marco de una política de “puertas abiertas” que, según los promotores del proceso, busca garantizar una discusión pública y transparente.
"Tenemos muy poco tiempo porque lo que está proyectado es que el lunes 20 de abril podemos tener la sesión del Congreso Nacional para discutir y votar el Presupuesto General de la República. Es urgente dejar de trabajar con el presupuesto prorrogado de 2025 para que el Gobierno pueda ejecutar sus planes con normalidad", dijo el diputado Pérez.
Uno de los hallazgos más relevantes expuestos por la Secretaría de Finanzas durante la reunión fue el aumento de alrededor de 33,000 millones de lempiras en el pago de salarios entre 2021 y 2025.
Durante la jornada también se señalaron irregularidades administrativas heredadas. Entre ellas, que el Banco Nacional de Desarrollo Agrícola (Banadesa) asumía el pago de salarios de personal de brigadas médicas extranjeras, recursos que ahora, según lo expuesto en la mesa, serían reorientados a proyectos de inversión directa.
La bancada del Partido Liberal, representada en la comisión por el diputado Yury Sabas, dijo ver con “buenos ojos” el enfoque de inversión del nuevo proyecto.
Sabas afirmó que, desde la oposición, hay satisfacción por la reorientación de 48,000 millones de lempiras hacia infraestructura. No obstante, adelantó que propondrán revisiones puntuales a los subsidios eléctricos para garantizar que lleguen a quienes realmente los necesitan y para fortalecer el respaldo al sector agrícola.
El proyecto de presupuesto de 2026 destina el 10% del total a inversión pública. Esa partida ronda los 48,000 millones de lempiras y, de acuerdo con el oficialismo, permitiría a los alcaldes disponer de más recursos para ejecutar obras locales.
Según lo planteado en la mesa técnica, esta inyección de capital es vista como una de las principales apuestas para reactivar la economía, tras años marcados por el peso de la burocracia estatal.
Si se cumple el cronograma previsto, Honduras contaría con su nuevo instrumento financiero antes de que finalice el mes, con lo que se evitarían las complicaciones operativas de trabajar con cifras desactualizadas.
La comisión de presupuesto se declaró en sesión permanente y advirtió que las jornadas de análisis se prolongarán durante el fin de semana, con el objetivo de llevar el dictamen al pleno el lunes 20 de abril. La discusión se perfila como una de las más relevantes de la actual legislatura.