Tegucigalpa, Honduras.- La reforma al sistema eléctrico que impulsa el gobierno del presidente Nasry Asfura abrió un discusión en redes sociales entre la designada presidencial María Antonieta Mejía y el exministro de Energía Erick Tejada, quien dirigió la Secretaría de Energía y estuvo al frente del sector eléctrico durante la administración de la expresidenta Xiomara Castro (2022-2026).
El intercambio de declaraciones gira en torno al estado financiero de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE) y a la iniciativa de reforma que el Congreso Nacional discutirá en los próximos días.
Mientras el actual gobierno sostiene que los cambios son necesarios para evitar que la crisis de la estatal continúe profundizándose, Tejada afirma que la empresa mostró mejoras durante los cuatro años en los que estuvo bajo su administración.
La polémica comenzó cuando Mejía defendió públicamente la propuesta impulsada por el Poder Ejecutivo, asegurando que el objetivo es rescatar financieramente a la ENEE sin venderla ni privatizar el servicio eléctrico.
La funcionaria explicó que la empresa continuará siendo propiedad del Estado y que la política energética seguirá bajo la rectoría estatal y de la Comisión Reguladora de Energía Eléctrica (CREE).
Según dijo, la reforma busca modificar el modelo de administración para reducir la deuda, enfrentar las pérdidas técnicas y no técnicas, combatir el hurto de energía y modernizar las redes de transmisión y distribución.
Tejada acusa privatización
Las declaraciones provocaron una inmediata respuesta de Erick Tejada, quien actualmente ya no forma parte del gobierno tras haber concluido la administración de Xiomara Castro en enero de 2026.
Desde su cuenta de X, el exfuncionario cuestionó el proyecto y acusó a la designada de abordar el tema desde una perspectiva política y no técnica.
"Muy mal la designada presidencial que actúa más como activista que como funcionaria pública", escribió Tejada.
El exministro también puso en duda la viabilidad financiera de la reforma al preguntar cómo la ENEE podrá recuperarse si, según su interpretación, permitirá la participación de nuevos agentes privados en las áreas de transmisión y distribución.
Asimismo, exigió que se haga pública la lista de diputados que eventualmente respalden la iniciativa, al considerar que representa una privatización de la empresa estatal.
Sin embargo, esa interpretación ha sido rechazada por el actual gobierno, que insiste en que la propuesta no contempla vender la ENEE ni transferir su propiedad al sector privado.
Respuesta de Mejía
Las críticas de Tejada recibieron una nueva respuesta de María Antonieta Mejía, quien aseguró que las propias declaraciones del exministro evidencian la necesidad de impulsar una reforma profunda.
"Gracias por confirmar, con sus críticas, el por qué es indispensable reformar un sistema que quienes lo administraron durante años nunca lograron rescatar", respondió la designada.
Mejía sostuvo que el propio exfuncionario reconoce que la ENEE enfrenta una crisis financiera, problemas en transmisión y distribución y una elevada deuda, situación que, según dijo, demuestra que el modelo anterior no logró resolver los problemas estructurales de la empresa.
La funcionaria también cuestionó directamente la gestión que Tejada encabezó durante el gobierno anterior.
"Resulta, cuando menos, curioso escuchar hoy lecciones sobre cómo rescatar la ENEE de quien tuvo la oportunidad de dirigirla y la dejó con pérdidas históricas, endeudamiento creciente y un modelo que claramente no dio resultados", manifestó.
Además, le pidió explicar decisiones tomadas durante su administración, entre ellas el contrato con Brassavola, el cual señaló por su alto costo e impacto financiero para la estatal.
"Hay que ser caradura y presentarse hoy como la autoridad para impedir los cambios que precisamente buscan corregir los problemas que ellos no resolvieron", agregó.
Tejada defiende su administración
Horas después, Tejada volvió a responder y rechazó los señalamientos de la actual administración.
El exfuncionario afirmó que la crisis financiera de la ENEE no se originó durante el gobierno de Xiomara Castro, sino que fue heredada de las tres administraciones anteriores del Partido Nacional, las cuales, según él, incrementaron las pérdidas de la empresa en 18.34 % y elevaron la deuda en un 772 %, además de dejar un déficit de generación de 300 megavatios y estados financieros sin auditar.
Para respaldar su gestión, aseguró que durante el período 2022-2026 se invirtieron más de 21 mil millones de lempiras en proyectos de generación, transmisión y distribución.
Entre las obras mencionó la renovación de tres centrales hidroeléctricas, la ampliación de diez subestaciones, la construcción de tres nuevas subestaciones, seis líneas de transmisión, 29 circuitos repotenciados y 516 proyectos de electrificación rural.
También afirmó que durante su administración las pérdidas energéticas disminuyeron, que el precio de la energía bajó un 27.7 % y que la renegociación de 18 contratos de generación permitió ahorros por más de 2,200 millones de lempiras al año.
"Todos los indicadores de la ENEE mejoraron en nuestra gestión. Todos", escribió Tejada, antes de cerrar su publicación con un nuevo mensaje dirigido al actual gobierno: "Espero que después de siete meses finalmente arranque su gobierno".
Versiones enfrentadas
El intercambio deja en evidencia dos visiones completamente opuestas sobre la situación de la ENEE. Por un lado, el gobierno de Nasry Asfura sostiene que la empresa requiere una reforma estructural porque continúa enfrentando problemas financieros y operativos que afectan su funcionamiento.
Por otro, Erick Tejada asegura que durante la administración de Xiomara Castro esos indicadores mejoraron y que la propuesta impulsada por el Ejecutivo no resolverá la crisis, sino que abriría la puerta a un nuevo modelo que, según él, reduciría el papel de la empresa estatal.
Con el debate ya trasladado al plano político y técnico, será el Congreso Nacional el escenario donde continuará la discusión sobre una de las reformas más importantes que impulsa el actual gobierno.