Tegucigalpa, Honduras.- Hasta dos lempiras pagan los capitalinos por una tortilla en algunos comedores, ventas de carne asada, polleras y otros negocios del Distrito Central, a pesar que el precio máximo autorizado para el consumidor final es de un lempira.
El presidente de la Asociación Nacional de Industriales de la Tortilla, Carlos Cerna, aseguró que las fábricas están respetando los precios establecidos, pero responsabilizó a la Dirección General de Protección al Consumidor (DGPC) por la falta de supervisión en los negocios que revenden el producto.
Según el dirigente, la diferencia entre el precio de fábrica y el que pagan los consumidores evidencia que algunos establecimientos están obteniendo ganancias por encima de lo permitido, afectando el bolsillo de los capitalinos.
"Creo que aquí quien está fallando es la Dirección de Protección al Consumidor. Nosotros, como fábrica, vendemos la tortilla a 67 centavos para comedores, polleras, ventas de carne asada y revendedores. En nuestros locales se vende a 80 centavos", afirmó Cerna.
Explicó que el incremento del precio ocurre principalmente en comedores y negocios de comida donde no existe una vigilancia efectiva por parte de las autoridades competentes.
Cerna recordó que la regulación vigente establece un límite para proteger a los consumidores y evitar cobros excesivos por uno de los alimentos básicos de la dieta hondureña.
"Como consumidor, considero justo pagar hasta un lempira por una tortilla, que es el precio máximo autorizado para el consumidor final. No debería venderse a 1.20, 1.50 o 2 lempiras, porque ese no es el precio regulado", manifestó.
"Podrán decir que los pequeños negocios necesitan obtener ganancias, pero también deben cumplir la ley. Si existe un precio establecido y regulado, las autoridades tienen que garantizar que se respete", manifestó.
Muchos capitalinos denuncian que cuando se compra la tortilla por unidad o cuando se pide tortillas extras en la orden los restaurantes y comedores la venden a dos lempiras.
Sin embargo, el presidente de la industria de la tortilla reiteró que el precio regulado para el consumidor continúa siendo de un lempira, mientras que el valor para mayoristas es de 67 centavos.
"Hago un llamado a la Fiscalía del Consumidor y a la Dirección de Protección al Consumidor para que comiencen a actuar, porque esta problemática se está presentando en todo el Distrito Central y muchas personas están aprovechándose de la necesidad de la población", concluyó.