Tegucigalpa, Honduras.- La presidenta de Honduras, Xiomara Castro, ordenó el inicio inmediato del proceso de transición y traspaso de mando hacia el gobierno encabezado por el presidente electo Nasry “Tito” Asfura.
En un pronunciamiento directo realizado en el 144 aniversario de la Policía Nacional, Castro afirmó que no puede guardar silencio ante lo que considera un desconocimiento del voto popular y aseguró que el pueblo hondureño merece respeto.
“Todos estos esfuerzos del pueblo hondureño merecen respeto y por eso no puedo guardar silencio cuando el voto es desconocido”, expresó la mandataria en su declaración.
La jefa del Ejecutivo sostuvo que el proceso electoral estuvo marcado por presiones, injerencia extranjera y graves irregularidades en el sistema de transmisión de resultados, señalando la existencia de audios que, según dijo, evidencian fallas estructurales, así como la negativa de las autoridades electorales de contar actas e impugnaciones presentadas por distintos sectores políticos.
Castro defendió la actuación de su gobierno y aseguró que cumplió con todas sus obligaciones constitucionales.
“Mi gobierno cumplió con su deber constitucional de financiar las elecciones y poner a las Fuerzas Armadas a la disposición de los organismos electorales”, afirmó.
Además, recordó que sancionó el decreto legislativo 58-2025 para ordenar el conteo de actas y votos, el cual ha sido duramente cuestionado y catalogado de no tener legitimidad.
No obstante, cuestionó la resolución de la Sala de lo Constitucional, que otorgó un amparo con suspensión del acto reclamado a favor de las consejeras del Consejo Nacional Electoral (CNE).
“La Sala Constitucional por unanimidad de votos ha otorgado un amparo y ha ordenado al fiscal general suspender las investigaciones sobre los graves delitos electorales”, denunció, calificando esta decisión como una negación de justicia.
En ese contexto, la presidenta fue enfática al marcar distancia de cualquier intento de prolongarse en el poder.
“Declaro una vez más que no permaneceré ni un día más ni un día menos en la Presidencia de la República”, subrayó, rechazando los señalamientos que la acusan de aferrarse al cargo.
Acto seguido, Xiomara Castro anunció la orden directa para iniciar la transición gubernamental a sus funcionarios.
“Ordeno, en el marco de mis atribuciones constitucionales, al general de la Policía Gustavo Sánchez, ministro de Seguridad; al ministro de Gobernación y Justicia, Tomás Vaquero, y al director del Servicio Civil, Russell Garay, que se organice y se proceda a la transición y al traspaso de mandato al gobierno de facto declarado por el Consejo Nacional Electoral y el Tribunal de Justicia Electoral, sin contar en los tres niveles electorales más de un millón de sufragios”, instruyó Castro.
En la parte final de su mensaje, Castro lanzó un llamado a la juventud hondureña a no callar frente a lo que considera un fraude electoral y a mantenerse firme.
El traspaso de poder se realizará hacia el gobierno que encabezará Nasry Asfura, presidente electo y líder del Partido Nacional, quien actualmente se encuentra en Estados Unidos en una gira internacional de acercamientos diplomáticos y con organismos internacionales de financiamiento.
Asfura se convertirá en el duodécimo presidente electo democráticamente desde el retorno al orden constitucional, en un contexto político marcado por la polarización y los cuestionamientos al proceso electoral.
Con esta orden pública de transición, Honduras entra en una etapa decisiva que definirá el traspaso del poder en uno de los momentos más complejos de su historia política reciente.