La Secretaría de Derechos Humanos y la Secretaría de Seguridad de Honduras presentaron este martes un informe elaborado por el Subcomité para la prevención de la tortura y otros tratos y penas crueles en el sistema penitenciario nacional.
El documento califica como inhumano y degradante el uso de grilletes en los tobillos de los reos cuando se desplazan dentro del módulo de máxima seguridad, por lo cual recomienda su eliminación.
Recomienda reformas en el sistema de coordinadores para eliminar cualquier abuso de poder y garantizar un trato igualitario entre los internos.
Pide tomar medidas urgentes para mejorar la calidad del agua que ingieren los internos así como el acceso a la clínica.
Además, sugiera reestructurar el servicio psiquiátrico y garantizar que todo reo que necesite de esta atención tenga el acceso con la frecuencia que indique el doctor.
Asimismo, propone aumentar significativamente el número de guardias y reemplazar armas de fuego por un sistema de alarmas y comunicación eficaz.
El informe recomienda dotar a los centros penitenciarios de Honduras de planes de emergencia y evacuación en caso de incendio, catástrofe natural o provocada por mano criminal.
También sugiere reemplazar colchones por otros de material ignífugo y no tóxico, instalar detectores de humo, hacer varias copias de llaves y que las instalaciones eléctricas sean hechas por personal capacitado.
En el caso de las postas policiales, recomienda que los defensores y sus clientes puedan entrevistarse con confidencialidad, seguridad y respeto en el ejercicio de sus funciones.
El informe presentado hoy plantea que antes de su ingreso a un centro penitenciaro, los detenidos reciban un examen médico, que se mantenga un registro público de los privados de libertad al que se pueda acceder desde las postas.
Tanto la ministra de DD HH Ana Pineda como el ministro de Seguridad Pompeyo Bonilla asumieron algunos compromisos para mejorar las condiciones de los centros penitenciarios de Honduras.
Miembros del Subcomité para la prevención de la tortura y otros tratos y penas crueles en el sistema penitenciario visitaron Honduras en abril pasado, a raíz del incendio en la cárcel de Comayagua, en el que perdieron la vida más de 360 personas.