Tegucigalpa, Honduras.- La cercanía de la Semana Santa y el deterioro acumulado de la red vial llevaron al gobierno de Nasry Asfura a activar un plan nacional de bacheo de emergencia y mantenimiento preventivo, una intervención de gran escala que busca asegurar la conectividad y la seguridad vial en todo el país.
La estrategia, coordinada por la Secretaría de Infraestructura y Transporte (SIT), contempla la reparación de 2,700 kilómetros de carreteras principales y secundarias, bajo un esquema de ejecución acelerada que permitirá atender los tramos más dañados antes del inicio del feriado.
El titular de la SIT, Aníbal Ehrler, explicó que la base legal del plan es un decreto aprobado por el Congreso Nacional, el cual faculta a la institución a realizar procesos de contratación más ágiles para reducir los tiempos de ejecución.
“Para que podamos disfrutar de una Semana Santa adecuada tiene que haber seguridad vial y tiene que haber conexión vial. Por eso hemos tenido que iniciar un bacheo de emergencia, y ya en este momento contamos con un decreto de ley aprobado por el Congreso Nacional que nos faculta a hacer procesos de contratación expeditos, simplificando los tiempos, sobre todo en las licitaciones que se deben realizar”, explicó.
El funcionario detalló que la SIT ya desarrolló comunicación con 14 empresas constructoras, a las que se les asignarán tramos específicos en distintas zonas del país para ejecutar los trabajos de manera paralela.
"Hemos dividido el país en seis regiones y cada una de estas regiones ya está estudiada técnicamente, con la cantidad de kilómetros que se deben intervenir. Ya existe coordinación con varias empresas para que cada una asuma su carga de trabajo y podamos avanzar al mismo tiempo en distintos puntos del territorio nacional", detalló.
El plan no se limita al tapado de baches, sino que incorpora trabajos complementarios que inciden directamente en la seguridad vial y la prevención de daños durante el invierno.
"También estamos hablando de terminar la limpieza de cunetas, de realizar dragados en ríos y quebradas y de limpiar el derecho de vía, todo con el objetivo de incrementar la seguridad vial en cada uno de estos corredores", amplió.
La meta es que antes del 27 de marzo existía una circulación segura en la mayor parte del país, impulsando financieramente a las empresas para acelerar los trabajos.
"Esperamos que esta misma semana podamos reactivar estas actividades con algunas de las empresas, darles el impulso económico necesario para que redoblen o incluso tripliquen sus esfuerzos. Lo importante es que ya empezamos y que no nos estamos deteniendo", afirmó.
Uno de los ejes principales del plan es el corredor turístico del Caribe, que conecta La Barca con Trujillo, una ruta importante para el turismo interno y que presenta severos problemas de mantenimiento.
"Estamos hablando de un corredor turístico que tiene serios problemas en cuanto al mantenimiento y que ya está siendo intervenido. Contamos con el estudio completo de dónde están los principales sitios de intervención y la idea es que este corredor sea atacado de manera prioritaria, utilizando el refuerzo de las plantas de asfalto que se encuentran en el sector", agregó.
En ese tramo se prevé la intervención de más de 400 kilómetros, mientras que a nivel nacional el plan alcanzará alrededor de 2,700 kilómetros de vial rojo.
Empleo local y control de costos
Desde la Secretaría de Comunicación y Estrategia, José Argueta destacó que el programa tiene un impacto directo en la economía local y en la generación de empleo temporal en las comunidades donde se ejecutan los trabajos.
"Iniciaremos un programa de limpieza y bacheo de emergencia en las carreteras principales y secundarias del país, con el objetivo de lograr un avance significativo rumbo al inicio de Semana Santa. Este proyecto busca reactivar el turismo interno, generar empleos y brindar seguridad al pueblo hondureño que se moviliza durante este período", expresó.
El funcionario subrayó que una de las condiciones del proyecto es la contratación obligatoria de mano de obra local, como una forma de maximizar el impacto social de la inversión pública.
“Todas las empresas que realizan estos trabajos deben contratar sí o sí mano de obra local para el trabajo manual. Esto permite que el dinero del pueblo hondureño se quede en las comunidades y genere oportunidades reales para las familias”, afirmó.
Asimismo, explicó que se adoptó un esquema de abastecimiento regional de asfalto para evitar sobrecostos históricos.
"Las empresas deberán trabajar con los generadores de asfalto que operan en sus mismas regiones. No se va a pagar acarreo por centenares de kilómetros como se hacía en el pasado, cuando se trasladaba el asfalto a grandes distancias y se encarecía el proyecto", señaló.
Mencionó que el plan también responde a una lógica de prevención de daños ante la llegada del invierno, que inicia en mayo.
Se confirmará que en las próximas horas será enviado al Congreso Nacional el marco normativo que dará mayor celeridad a la ejecución del proyecto, con el fin de garantizar la intervención inmediata de los 2,700 kilómetros programados.