Honduras no debe andar “rogando y pidiendo a otros países que le reconozcan un derecho que ya le fue otorgado por medio de un juicio”, dijo el coronel Roberto Mendoza Garay, exagregado militar de Honduras en El Salvador.
Cuando un país se somete a un juicio ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ) acepta el veredicto, le favorezca o no. En el caso limítrofe de 1992, algunas partes le favorecieron a El Salvador y este tomó posesión inmediatamente de lo que le correspondía, en cambio Honduras no ha ejercido soberanía sobre su derecho, criticó el militar retirado.
Recordó que también en la sentencia de La Haya del 2007, en el caso limítrofe con Nicaragua, en el mar Caribe, las autoridades nicaragüenses inmediatamente tomaron posesión de lo que les otorgó la CIJ, mientras que Honduras todavía sigue con problemas para ejercer soberanía en la parte otorgada.
“Si nosotros ya perdimos 147,000 kilómetros con Nicaragua, en el Caribe, donde están los bancos de petróleo, gas y bancos pesqueros y ahora tenemos un fallo donde perdimos algunas islas en el Golfo de Fonseca y conseguimos el derecho a 200 millas después de la bocana y a estas alturas nosotros vamos a conciliar para que Nicaragua y El Salvador nos den ese derecho, eso es una irresponsabilidad de los gobiernos nuestros por no ejercer soberanía en lo que nos corresponde”.
“Cuando uno tiene algo otorgado por ley lo hace prevalecer, ya no puede Honduras en este momento andar rogando y pidiendo a otros países que se le reconozca un derecho que ya le fue otorgado por medio de un juicio”, criticó Mendoza Garay.
La salida al océano Pacífico a través del Golfo de Fonseca es un derecho que tiene Honduras y hay que ejercerlo, pero si “usted va a estas alturas y empieza a negociar, no le quepa duda que le van a pedir la isla de Amapala y el islote de Conejo”.
Lo más importante es que cuando una nave militar hondureña salga al Pacífico no suceda como el caso de una lancha que iba para Panamá, la cual no podía zarpar porque le tenía que pedir permiso a la naval salvadoreña y a la nicaragüense.
“Si ya hay un fallo que le dio los derechos a Honduras, hay que ejercer posesión. Es importante demarcar cuáles son los alcances que tiene cada nación, pero en función a lo que ya tenemos, no a lo que quiera Nicaragua y El Salvador”, exigió.
Ejercer soberanía en la zona marítima para el militar retirado significa que debe haber un constante patrullaje de la Fuerza Naval hondureña, debe faenar la flota pesquera nacional, incluso ahí deben estar las autoridades de recursos naturales controlando la explotación de la riqueza del mar.
Esto no se está dando en el Golfo de Fonseca porque “no somos capaces de defender los derechos que tenemos y todavía preocupa que después de un fallo limítrofe emitido hace tantos años, Honduras todavía esté pidiendo permiso para salir al océano Pacífico”, lamentó Mendoza Garay.
A su criterio, el nombramiento de la comisión tripartita está bien para el desarrollo conjunto del Golfo de Fonseca y para la demarcación, pero en la señalización Honduras debe defender y exigir lo que le corresponde conforme a ley, sin entrar en negociación de lo que por sentencia firme e inapelable le pertenece.