Tegucigalpa, Honduras.- El presidente de Honduras, Nasry Asfura, reafirmó este jueves su compromiso con la memoria histórica y la lucha contra el antisemitismo tras reunirse con Shay Salamon, director de Asuntos Hispanos del Movimiento de Lucha contra el Antisemitismo (CAM).
La reunión tuvo lugar en la Casa Presidencial, en Tegucigalpa, donde Asfura y Salamon hablaron sobre estrategias de cooperación internacional y proyectos educativos para combatir la discriminación y proteger la libertad religiosa, informó la Presidencia de Honduras, según el Ejecutivo hondureño.
Durante el diálogo, en el que participaron la designada presidencial (vicepresidenta), María Antonieta Rivera, y el secretario privado de la Presidencia, Luis Castro, se planteó la posibilidad de que Honduras adopte la definición de antisemitismo de la Alianza Internacional para el Recuerdo del Holocausto (IHRA), un estándar global para combatir el discurso de odio y promover la memoria histórica.
Salamon calificó la jornada de "productiva" y señaló que el país centroamericano tiene el potencial de convertirse en un referente regional en la promoción de la libertad religiosa, impulsando iniciativas educativas como la enseñanza de la memoria del Holocausto en la educación primaria y el fortalecimiento de marcos legislativos contra la discriminación.
“Tenemos una amplia posibilidad de integrar estos conceptos en Honduras, trabajando de manera coordinada con el Ejecutivo y el Congreso”, subrayó el representante del CAM, quien además elogió la apertura y el liderazgo del mandatario hondureño en un contexto internacional de creciente radicalización.
Según Salamon, la apertura del mandatario genera "esperanza" en un contexto internacional marcado por la radicalización social.
Como gesto de respeto y amistad, Salamon entregó a Asfura una menorá, el sagrado candelabro de siete brazos, símbolo del judaísmo.
El Movimiento de Lucha contra el Antisemitismo es una coalición global que aglutina a más de 850 entidades interreligiosas y cuenta con una red de cinco millones de activistas, consolidándose en seis años como un interlocutor clave en la formulación de políticas públicas en el mundo.