Tegucigalpa, Honduras.- Levantarse al alba y esperar durante largas horas en fila, fuera de los portones del Hospital Escuela, se ha convertido en parte de la rutina diaria de los ciudadanos que buscan atención médica.
Sin embargo, al llegar, algunos se encuentran con una crisis marcada por el paro de médicos, donde los cupos son limitados, hay máquinas en mal estado o no existe la reprogramación de citas.
Los médicos del sistema público de salud mantienen un paro de labores a nivel nacional desde hace aproximadamente 21 días. La protesta entra en su cuarta semana y aumenta la presión sobre el Gobierno, mientras los pacientes enfrentan las consecuencias de la falta de atención.
Entre las demandas del personal médico figuran pagos pendientes y otros puntos que se vienen negociando desde hace meses con las autoridades.
Pacientes pagan la cuota de la falta de acuerdos
Una pareja que esperaba sentada a las orillas del portón del hospital lamentaba que esa fuera su tercera visita en el mes. En esta ocasión, les reprogramaron la cita para el 13 de octubre.
La esposa, quien prefirió reservar su nombre, relató que viajaron desde Maraita, Francisco Morazán. Salieron a las 3:00 de la madrugada, por temor a las dificultades de transporte anunciadas con el paro, y llegaron al hospital para hacer fila fuera de las instalaciones.
La pareja mantenía la esperanza de recibir atención, después de que la cita fuera reprogramada en dos ocasiones anteriores. La consulta era para atender un diagnóstico de triglicéridos altos.
En cada viaje gastaron 400 lempiras, por lo que el costo de las tres visitas ascendió a 1,200 lempiras. La mujer explicó que sus ingresos provienen de la agricultura y del trabajo en el campo, actividades que, según su testimonio, han sido gravemente afectadas por la sequía.
Su caso refleja las dificultades económicas que puede representar para los pacientes acudir repetidamente al hospital sin recibir atención.
Otro caso es el de Isis, una adulta mayor que caminaba con dificultad y se apoyaba en su hija para desplazarse por los pasillos del Hospital Escuela.
La paciente recibió su primera consulta en el centro asistencial después de ser referida desde el Hospital San Felipe, con un diagnóstico de artritis y dolor severo. Aunque fue atendida por un médico, la evaluación quedó incompleta porque no fue posible realizarle los exámenes que necesita.
La máquina de resonancia magnética se encuentra fuera de servicio desde hace un año, por lo que Isis tendrá que acudir a un centro privado o continuar soportando el intenso dolor, según relató, mientras espera que el equipo sea reparado.
Las autoridades del Hospital Escuela anunciaron que ya comenzaron los trámites para la reparación del equipo y su mantenimiento preventivo.
Durante un recorrido por hospitales de la capital, EL HERALDO conoció casos de pacientes neurológicos que enfrentan largas listas de espera.
Neptaly Hernández, padre de Rudel Hernández, de 39 años, buscaba atención para su hija, quien padece síndrome convulsivo severo. La enfermedad le provoca convulsiones que pueden hacerla caer al suelo y, según su padre, le impide llevar una vida normal.
Hernández viajó desde Comayagua y manifestó su molestia e indignación luego de que, según contó, le informaran que no había cupos disponibles. El padre calificó esa respuesta como una “excusa” y explicó que tendría que esperar hasta diciembre para intentar conseguir una cita para su hija.
Las citas reprogramadas por las huelgas, los problemas con el equipo médico y la falta de cupos se están acumulando para los meses de octubre y diciembre, lo que prolonga la espera de los pacientes que buscan atención en el Hospital Escuela.
Reprogramando citas
El Hospital Escuela reprograma 1,985 citas, debido al paro del personal médico y al feriado morazánico ya que el personal estará fuera de los días que corresponden a las fechas 7, 8 y 9 del octubre.
En ese sentido, las citas correspondientes al 7 de octubre pasan al 30 de septiembre. Además, las citas del 8 de octubre pasan al 1 de octubre y las programadas para el 9 de octubre se mueven al 02 de octubre.
Luego de la extensa jornada de asambleas informativas que mantienen los galenos, las enfermeras y auxiliares amenazaron con irse a un paro de labores lo que provocó incertidumbre en la población, sin embargo, al lograr acuerdos con la Secretaría de Salud (Sesal), se desistió.
El sector salud, mantiene las asambleas informativas como mecanismo de presión, ante falta de pagos pendientes, aunque la cantidad de médicos con los que se tenía mora ha disminuido, luego de que la Sesal confirmará el pago de 601 salarios.