Tegucigalpa, Honduras.- En un esfuerzo por ampliar la oferta de atención médica en el país y tras más de una década de planificación, el Hospital Católico Universitario Nuestra Señora de Suyapa de la Universidad Católica de Honduras (Unicah) abrirá sus puertas este 17 de julio, con la puesta en marcha de su primera fase de servicios de salud.
El proyecto, impulsado desde 2012 por el cardenal Óscar Andrés Rodríguez Maradiaga, se materializará a partir de la próxima semana como una nueva alternativa para la población hondureña que muestra una alta demanda de servicios médicos.
En esta primera etapa, el centro asistencial habilitará consulta externa, emergencias médicas y quirúrgicas, hospitalización, laboratorio clínico y un moderno servicio de imágenes diagnósticas que incluye resonancia magnética, tomografía, rayos X, ultrasonido, densitometría, mamografía y fluoroscopia.
Con la habilitación de estos servicios se busca responder a necesidades médicas que tienen los hondureños, como el acceso a diagnósticos especializados, la reducción de tiempos de espera y el apoyo a la disminución de la mora quirúrgica.
Durante un recorrido para los medios de comunicación, las autoridades de la Universidad Católica presentaron las instalaciones, el equipamiento y el modelo de atención con el que iniciará operaciones.
La rectora de la Unicah, Marleni Santos, explicó que el hospital nació como un sueño institucional impulsado por Rodríguez Maradiaga cuando presidía el claustro universitario.
“Fue un constructor de sueños para nuestra institución al promover este tipo de proyectos”, expresó.
Actualmente, la iniciativa continúa bajo la dirección del arzobispo de Tegucigalpa, José Vicente Nácher Tatay, quien lidera la puesta en funcionamiento del centro.
En su primera fase, el hospital tendrá capacidad para atender a más de 200 personas en distintas áreas, según explicó la subdirectora de gestión clínica, María Fernanda Cuestas.
El centro contará con unidades de emergencia, hospitalización y diagnóstico por imágenes, consideradas clave para mejorar la atención oportuna de los pacientes.
Además, el modelo de atención estará basado en la humanización del servicio, colocando al paciente como eje principal.
El arzobispo Nácher Tatay aseguró que el hospital busca ofrecer un servicio con estándares de calidad, pero también con un trato cercano.
“La población puede esperar calidad y calidez, como la de una madre”, expresó, al explicar el significado del nombre del centro hospitalario.
Una de las particularidades del hospital es su modelo universitario, que permitirá la participación de estudiantes de medicina junto a profesionales de la salud, explicaron.
Las autoridades aclararon que, aunque se trata de un hospital católico, estará abierto a toda la población sin distinción.