Tegucigalpa, Honduras.- La Fundación Arcadia felicitó al presidente de la República, Nasry Asfura Zablah, por su toma de posesión realizada este martes 27 de enero, y le planteó una hoja de ruta ética centrada en la integridad institucional, la justicia y la transparencia del Estado.
En un comunicado público, la organización reconoció el valor de la ciudadanía hondureña por renovar la legitimidad de sus autoridades mediante el sufragio, destacando que el proceso se desarrolló conforme al principio esencial de la democracia.
Arcadia señaló que la investidura presidencial representa un acto de responsabilidad histórica, al considerar que no se trata de un simple protocolo, sino de la expresión visible del compromiso de gobernar bajo el Estado de derecho y con sujeción estricta a la ley.
En su pronunciamiento, la fundación resaltó el papel de las instituciones electorales y de las Fuerzas Armadas (FF AA) en el resguardo del orden constitucional durante el proceso, subrayando que el respeto al derecho ciudadano y la subordinación a la legalidad fueron determinantes para preservar "la estabilidad democrática".
Asimismo, advirtió que "el mandato que hoy inicia enfrenta desafíos severos y acumulados", especialmente, en sectores como la inseguridad, la criminalidad organizada, la corrupción sistémica, la precariedad del empleo y la debilidad institucional.
La organización enfatizó que la recuperación de la confianza ciudadana pasa por una justicia que no seleccione, controles efectivos contra la corrupción y una gestión pública donde la transparencia sea una práctica cotidiana y no un "eslogan".
Dentro de ese contexto, Arcadia llamó a fortalecer las instituciones técnicas y profesionales del Estado, libres de intereses partidarios, para garantizar que la legalidad y la Constitución sigan siendo la base de la vida democrática del país.
Finalmente, la fundación reiteró su expectativa de que el nuevo gobierno impulse una depuración real en sectores clave como seguridad, justicia y administración pública, como parte de una agenda ética orientada a proteger el patrimonio nacional y consolidar el Estado de Derecho en Honduras.