Con regocijo y entusiasmo, centenares de devotos asistieron a la celebración de santa eucaristía del Domingo de Ramos, en Juticalpa, Olancho.
La celebración inició en la entrada principal de la ciudad y se recorrió el bulevar Los Poetas, con el fin de conmemorar la entrada triunfal del Salvador del Mundo a Jerusalén.
La procesión fue acompañada por el obispo José Bonello, quien durante la caminata motivó a los presentes a ser responsables por sus hechos.
“Si la semana donde se celebra la Muerte y Resurrección del Redentor del Mundo se inicia bien, el final será positivo”, expresó Bonello.
El interior de la Catedral lució abarrotado por fieles de todas las edades, quienes portaban los tradicionales ramos en señal de júbilo.
Entre las novedades de este año, según Ángela Reyes, vecina de la comunidad de El Ojustal, se reportó menor cantidad de vendedores de palmas.
La causa es al escasez del árbol de coyol, pues para encontrarlo hay que adentrarse en las montañas y luego viajar hasta la ciudad para comercializar los ramos, manifestó Reyes.
Rosaura Solórzano, habitante del barrio Buenos Aires, dijo que la celebración del Domingo de Ramos es una oportunidad para la reconciliación con Dios.