La salud de 27 menores ingresados en la Sala de Medicina Pediátrica del bloque Materno Infantil fue puesta en riego con el colapso de la tubería de aguas negras, lo que ocasionó una terrible contaminación.
Durante más de cuatro horas, los pacientes, familiares y personal de salud tuvieron que soportar el terrible olor del excremento humano que bañó la pared y el piso del pasillo de la sala.
En tan solo minutos las colapsadas tuberías que pasan por encima del techo de la sala desecharon las oscuras aguas que obligaron a las personas a utilizar mascarillas.
Casi de inmediato se hicieron conocer las quejas de los familiares, que reaccionaron molestos ante lo sucedido.
“Yo tengo de estar aquí un mes con mi sobrina y desde hace días se ha venido sintiendo ese olor, las autoridades deben poner más cuidado a esto porque uno tiene niños aquí que están enfermitos y la salud de ellos es más delicada”, comentó Francisca Villatoro, familiar de uno de los pacientes.
“Yo no es que sea doctora, pero me imagino que esto puede hacerle más daño a los niños, y para uno de familiar es horrible estar oliendo esto, si hasta ganas de vomitar le dan a uno, mi sobrina ni comer quiso”, comentó.
Según el personal que labora en la sala, desde hace varios meses se había solicitado al jefe de mantenimiento la reparación de las tuberías que en anteriores ocasiones ya habían ocasionado los fétidos olores.
Sin embargo, los complicados trámites administrativos impidieron efectuar una pronta reparación de las tuberías, según explicó Roberto Esquivel, director del Hospital Escuela.
“Fue por burocracia, la manera es cómo funciona la administración pública, se hace un pedido, luego hay muchos pedidos pendientes, la priorización de pedidos probablemente no se hizo de forma adecuada”, manifestó Esquivel.
Y es que las viejas estructuras del Bloque Materno Infantil, construido desde 1958, requieren de una inmediata remodelación, por lo que las autoridades aseguraron haber tomado las medidas necesarias.
“La intención es que no se ponga en peligro la vida de nuestros pacientes, ya se reparó afortunadamente, nosotros fuimos a investigar la causa por la cual se había retrasado la reparación e hicimos los correctivos para que situaciones como esta se efectúen”.
Esquivel recordó que las tuberías del centro hospitalario han causado varios estragos en la institución sanitaria.
“El día que hubo una fuerte lluvia la semana pasada, ese día hubo un rebalse de las aguas negras”, informó
“Eso tiene que ver con algo cultural, las personas dejan ir objetos en las cañerías, en los inodoros, por ejemplo, pañales, ropa, trapeadores, que son las cosas que salen cuando se hace presión en las tuberías”, relató el funcionario.