Tegucigalpa, Honduras.- El Congreso Nacional se prepara para someter a votación definitiva una reforma penal de carácter urgente, orientada a castigar con prisión de por vida a quienes asesinen a miembros de la Policía Nacional, las Fuerzas Armadas, jueces y fiscales.
La iniciativa, que modifica los artículos 540-A y 540-B del Código Penal, busca blindar jurídicamente a los agentes de seguridad del Estado en medio de una escalada de violencia perpetrada por el crimen organizado en el país.
La propuesta fue introducida formalmente a debate la semana anterior por el presidente del Congreso Nacional, Tomás Zambrano, quien aceleró el trámite legislativo luego del violento asesinato de cinco oficiales durante una emboscada en el departamento de Colón.
Ante la gravedad del ataque, la Junta Directiva remitió de inmediato el documento a la Corte Suprema de Justicia (CSJ) para obtener la opinión jurídica correspondiente, fijando un plazo de respuesta de tres a cuatro días, con el propósito de iniciar el proceso de aprobación durante esta misma semana.
El proyecto legislativo se enmarca en una estrategia integral del Estado para contrarrestar el accionar de las estructuras delictivas y enviar un mensaje disuasorio contundente a las bandas criminales que desafían la autoridad pública.
Los promotores de la iniciativa sostienen que el endurecimiento de las penas es una medida necesaria para salvaguardar la integridad de las personas encargadas de la persecución penal y el patrullaje de las calles, cuyo trabajo representa la primera línea de defensa de la ciudadanía.
Los consensos políticos entre las principales bancadas legislativas se han intensificado en las últimas horas, a fin de asegurar la mayoría calificada requerida para la aprobación de esta reforma.
De recibir el respaldo esperado, la ley entrará en vigencia una vez publicada en el diario oficial La Gaceta, eliminando cualquier posibilidad de que las condenas por estos crímenes puedan acceder a medidas sustitutivas o beneficios de preliberación dentro del sistema penitenciario hondureño.