Tegucigalpa, Honduras. - Debido a un brote de influenza aviar peligrosa (H5), las autoridades han declarado emergencia sanitaria. Sin embargo, piden que se mantenga la calma, ya que la medida solo busca aumentar la vigilancia epidemiológica y prevenir la propagación de la enfermedad.
La alerta se generó luego de detectarse el virus en aves silvestres en el departamento de Lempira. Posteriormente, se confirmó el primer contagio en una granja comercial en Santa Bárbara.
Desde la Secretaría de Agricultura y Ganadería (SAG) se llamó a la población a mantener la calma; pese a la declaratoria de emergencia sanitaria, aseguran que la medida responde a un procedimiento técnico y preventivo para contener el brote en Honduras.
Moisés Molina, titular de la SAG, explicó que la declaratoria permitirá agilizar la asignación de recursos.
Además, con la medida se busca fortalecer la vigilancia epidemiológica y ampliar las facultades del Servicio Nacional de Sanidad e Inocuidad Agroalimentaria (Senasa), encargada de inspeccionar granjas avícolas y aves de traspatio.
"El decreto de declaración de emergencia corresponde a un accionar bastante normal, bastante protocolario para atender este tipo de eventos", dijo el titular de la SAG ante la prensa.
Argumentó que la medida: "Nos permite intervenir cualquier granja o cualquier explotación o cualquier ave de traspatio y tener acceso con la autoridad para poder ejercer nuestro trabajo".
Para hacer frente a la amenaza, Senasa ya cuenta con un presupuesto superior a cuatro millones de lempiras; estos fondos serán destinados exclusivamente a la atención de la emergencia sanitaria.
Los recursos se usarán en el diagnóstico de laboratorio, movilización de brigadas técnicas, adquisición de insumos, equipos de bioseguridad y otras acciones para evitar la propagación del brote.