Tegucigalpa, Honduras.- El Gobierno de Honduras declaró este sábado -27 de junio- una emergencia sanitaria nacional por influenza aviar de alta patogenicidad (H5) por un período de 180 días, tras confirmarse la presencia del virus en aves silvestres y un brote en una granja de aves reproductoras en el departamento de Santa Bárbara.
La decisión fue aprobada durante una sesión virtual del Consejo de Secretarios de Estado, presidida por el mandatario Nasry Asfura, mediante el Decreto Ejecutivo PCM-012-2026.
Durante la reunión, el secretario de Agricultura y Ganadería, Moisés Molina, informó que el brote fue detectado por laboratorios del Servicio Nacional de Sanidad e Inocuidad Agroalimentaria (Senasa) y posteriormente confirmado por un laboratorio de Estados Unidos, lo que permitió activar de inmediato los protocolos de bioseguridad.
Según explicó el funcionario, las autoridades aplicaron el sacrificio sanitario de las aves afectadas para contener la propagación del virus.
Molina aseguró que el brote no comprometerá el abastecimiento nacional de carne de pollo ni de huevos, ya que la granja afectada se dedicaba a la reproducción de aves y el país cuenta con otros centros de producción, además de importaciones autorizadas desde El Salvador y Costa Rica.
Por su parte, el director de Senasa, Rafael Rodríguez, detalló que la institución mantiene vigilancia epidemiológica en 209 comunidades, donde se han inspeccionado alrededor de 339,000 aves de traspatio.
Asimismo, indicó que se han practicado más de mil pruebas serológicas y cerca de un centenar de pruebas PCR, sin detectar nuevos casos en aves domésticas durante los últimos nueve días, por lo que el brote permanece bajo control.
Como parte de la emergencia, el decreto instruye a la Secretaría de Finanzas (Sefin) habilitar un fondo de 20 millones de lempiras para fortalecer las labores de prevención, vigilancia, control y erradicación de la enfermedad. Además, autoriza al Senasa a realizar las contrataciones necesarias para atender la contingencia bajo mecanismos de transparencia y rendición de cuentas.